ALTARAGE – Nihl, 2016

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altarage01ALTARAGE proceden de Bilbao, y casi sin previo aviso, se han lanzado a la escena con su opera prima. Nada más se sabe de ellos, pues sus miembros, permanecen en el anonimato. Tan sólo una demo lanzada el pasado año titulada simplemente MMXV, es su único antecedente penal. ¿Qué se puede decir de ellos? Son unos acólitos de lo oscuro. Dícese de un término que acabo de inventarme para etiquetar a todas aquellas agrupaciones que han decidido, no sólo quedarse en las cavernas del death metal, aquellas que fundaron INCANTATION o la escuela finlandesa, entre otros, sino que continúan escarvando en lo más profundo de esta, para experimentar en la oscuridad, de llevar más allá el concepto de death metal oscuro. Algo que fuera de nuestras fronteras han hecho PORTAL, IMPETUOUS RITUAL, ABYSSAL, MITOCHONDRION, o ANTEDILUVIAN y en nuestro país, TEITANBLOOD o PROCLAMATION (huelga decir que, similitudes aparte, cada cual tiene su impronta). Viendo de donde provienen, ahora suena hasta familiar el anonimato voluntario, común en este tipo de grupos.

Una vez metidos en faena, tras unas cuantas escuchas me encuentro una agradable sorpresa, este monstruoso Nihl es relativamente fácil de domar, no resulta extremadamente inaccesible, como pudiera ser cualquier obra de MITOCHONDRION o IGNIVOMOUS, a los cuales hay que echarles tiempo y ganas para empezar a entenderlos. A la segunda o tercera pasada, a pesar de la densidad de la música, Nihl comienza a mostrarnos sus virtudes: Somos capaces de retener lo que suena e incluso nos quedamos ganas de pedir más. Son apenas 36 minutos con temas que no pasan de los cinco minutos, en los cuales todo está administrado de manera adecuada. Así evitan cansar o aburrir al oyente.

Los riffs monolíticos están ahí, las voces guturales con eco, también, las disonancias permanecen, el muro de sonido comandado con blast-beats, tampoco falla a la cita. Pero no hay una tónica dominante, “Altars” puede tener un ritmo rápido que invite a la violencia, pero también conserva ese medio tiempo tenso que hace sentirte incómodo. El comienzo de “Graehence” es desconcertante, y tampoco es agradable. Desearemos como agua de mayo que el ritmo del tema nos lleve a una parte más “convencional”, más habitual y manida para el género. Los riffs largos evocan incluso una sensación ritualística, tal vez para invocar al ser que preside la portada, un ser bastante Lovecraftiano, ahora que lo pienso…

“Womborous”, la segunda del disco, posiblemente de las más cafres de todas, es una tormenta de agresividad que recuerda mucho a IMPETUOUS RITUAL. Con razón y a modo de descanso, justo detrás se encuentra la ya mencionada “Grahence”, algo más pausada y no tan implacable. “Baptism nihl” es el medio tiempo incansable, que te sigue a todos lados, como tu sombra, no llega a estallar, pero sigue inexorablemente su curso, y como remate,nos sorprende una pequeña percusión tribal al final. A saber en qué clase de ceremonia nos hemos metido…

Antes mencionaba la administración de los elementos como clave para el buen hacer de la obra. Un poco de todo en cada tema, sin abusar y el saber colocarlos en cada sitio. Pero la composición no es lo único que debe llevarse el mérito, este honor también recae en la producción, limpia y cristalina, para echarnos una mano al poder discernir todo lo que se nos viene encima. No pienso que, en este caso, una producción más de demo ayude a dar un sonido más oscuro. Todas las virtudes que he comentado he podido identificarlas rápidamente gracias a un trabajo de producción más que adecuado.

Realmente no puedo poner pegas, sí un deseo de que se aventuren más con un hipotético segundo disco, pero esa es otra historia. ALTARAGE tiene claro desde el minuto uno qué quiere hacer y cómo, y a eso se han ceñido, de manera impecable. Que sigan así, a todos los seguidores del death metal oscuro nos han encandilado.

firmapablobalbontín

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