ALTAIR (ITA) – Descending: A devilish comedy, 2017

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Corría el año 2000 y el mundo del metal se había visto asediado por una pandemia conocida como power metal. No había continente que no se viese afectado por el virus del doble bombo, los falsetes, las melodías happies y los solos doblados. Uno de los países más afectados fue Italia, donde bandas como RHAPSODY o LABYRINTH consiguieron una fama más que notoria, pero también salieron una infinidad de clones de estas y otras bandas europeas que, en pocos años, consiguieron saturar de una manera abrumadora un género que había logrado dar cierto soplo de aire fresco al heavy metal más clásico.

Han pasado los años y el boom del power hace tiempo que pasó y los clones y bandas de medio pelo han ido cayendo por su propio peso. Sigue siendo un estilo con un buen número de fans y grupos pero, por suerte, la locura de los primeros años ha dado paso a un goteo más mesurado de bandas. O eso creo, ya que ando un poco desconectado del género desde hace tiempo.

ALTAIR llegan desde Italia, cuna de grandes grupos del género, pero también de clones que se apuntaron a la moda para no aportar nada y simplemente seguir unas pautas y clichés establecidos. Con su segundo trabajo Descending: A devilish comedy nos presentan un trabajo a medio camino entre el típico power italiano y el power progresivo americano y centroeuropeo.

Los dos primeros temas del disco son los que podríamos colocar con más tranquilidad en el saco del power italiano de finales de los 90. Con teclados omnipresentes y doble bombo por doquier, con cierta fijación por llegar a tonos altos y falsetes por parte del cantante. Aunque es en estos dos temas en donde se nota más cierta influencia de los daneses ROYAL HUNT.

Es a partir del tema “Seven” donde se empieza a ver la verdadera inspiración del grupo, que no es otra que la de los americanos SYMPHONY X. Su cantante Simone Mala empieza a modular y a buscar unos tonos medios y más graves y rasgados, para dar más presencia y dramatismo a su voz. El desarrollo de los temas se hace algo más complejo y empezamos a tener esa mezcla de pasajes más agresivos con partes totalmente instrumentales para el lucimiento tanto de guitarras como del teclado.

El problema del disco viene cuando van pasando los temas y todos tienen ese aire a SYMPHONY X de una manera u otra. No es que te recuerden al estilo del grupo, todos tenemos nuestras influencias, es que hay partes que te recuerdan a temas concretos de los americanos. Por ejemplo, el inicio de “Seed of violence” es sospechosamente parecido (por no decir calcado) al inicio de “Of sins and shadows”, primer tema del inmenso The divine wings of tragedy. Y en la producción del disco en general se nota mucho esa intención de sonar como los americanos. Tanto en las guitarras como en el esfuerzo del cantante por llegar a los registros del bueno de Russell Allen, cosa que no consigue porque solo hay uno como él.

Con todo esto no quiero decir que sean un clon de los americanos, ya que como he comentado antes tienen varias influencias. Hay coros y partes que me han recordado a BLIND GUARDIAN, o el tema “Flame of knowledge”, que es muy STRATOVARIUS. Lo que pasa es que igual esas influencias se hacen demasiado evidentes y se me hace difícil discernir si lo que estoy escuchando es inspiración y creación de ellos o simplemente un intento de ser como los grupos mencionados, sobre todo SYMPHONY.

ALTAIR son un grupo muy joven y creo que si buscaran un sonido más personal y no tan influenciado por los grupos comentados podrían destacar, ya que instrumentalmente son una banda competente. Solo les falta no parecerse tanto a otros.

 

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