ALLEGRO FROM MY REQUIEM – Chapter I, 2012

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Cada vez es más habitual que los grupos cuenten con adecuados medios técnicos a la hora de grabar su primera obra. Atrás quedó, en muchas ocasiones, la filosofía de hace más de tres décadas de comenzar con la edición de demos y EP’s hasta que la banda encontraba su sonido y, definitivamente, se aventuraba a grabar su primer larga duración.

Los tiempos han cambiado. El mercado discográfico está saturado y quien golpea primero lo hace dos veces. Por ello, ya entrado hace tiempo el nuevo milenio, es fundamental exponer al público una ópera prima que despierte el interés para seguir al grupo en el futuro. Ejemplos de todo lo contrario los hay a patadas. Aún recuerdo el incontestable caso de NORTHWIND que, por mucho que quisieron, nunca pudieron desligarse de la maldición que les supuso “Viento del Norte”. Un mal paso nada más comenzar puede suponer cerrarse puertas muy importantes a posteriori, si no todas. Cosas, en cierto modo, de la competitividad presente en todos los ámbitos de la vida, igualmente existente en el mundo de la música.

ALLEGRO FROM MY REQUIEM, tres años después de su formación en 2009, graban su primer disco en los New LIfe, masterizándolo en  los estudios suecos Fascination Street (KATATONIA, OPETH, AMON AMARTH) por Jens Bogren. No solo se toman su tiempo para escoger unas opciones más que aconsejables, sino que se atreven en su primera obra a componer un disco conceptual: “Chapter I”, un trabajo de enfoque, apuesta y sonido internacional.

Se podría decir que “Chapter I” es un disco que aúna con maestría el power metal sinfónico, el metal neoclásico y el gothic, Sin ir más lejos, temas como Look at me podrían haber formado parte de un “Hall of the Olden Dreams” de DARK MOOR o incluso elevar el nivel de “The Fall of Salanthine” de ETERNAL DREAM. Todo ello acompañado  por unas guitarras que pueden recordar a VINNIE MOORE o el mismo MALMSTEEN.

Lost in Paradise igualmente podría haber estado incluido en un “Gates of Oblivion”, con alguna línea vocal que recuerda a Tony Kakko (SONATA ARCTICA), siguiendo una línea similar a composiciones como Beyond My Destiny (con esas seis cuerdas en primer plano) y 177 reasons to see your smile, de guitarras galopantes.

En este aspecto, Requiem recuerda a RHAPSODY OF FIRE por su sinfonismo, pomposidad y lo señorial, mientras las guitarras de Crying For Eternity y Finalle me hacen pensar en DANIEL L. DALLEY.

La propuesta no queda ahí. Todo está envuelto en un halo gótico, que puede recordar a LACUNA COIL, NIOBETH o LOST IN TEARS, dependiendo de la canción, con atmósferas muy logradas en la intro inicial Sollitude in Am, conciliadas con otros pasajes más sinfónicos (la también intro Lullaby o Nemesis, de alma clásica).

Por ejemplo, y siguiendo con el gótico, en Why? podemos acusar ambientaciones similares a DREAMLIKE HORROR, pudiendo paladear el seguidor del género cortes como el melancólico Dark Temptation (de precioso piano y guitarras con elevado sentimiento) o el tema que da nombre al grupo, muy bien estructurado pero menos inspirado.

En definitiva, en “Chapter I” podemos encontrar una obra que, aun presuponiendo que va dirigido a un público muy concreto, está diseñada para oídos acostumbrados a artistas tan diferentes como ZANISTER, ORION o ECHOES OF ETERNITY. Editado por Molusco Discos, con un artwork muy cuidado, oscuro a la vez que elegante, “Chapter I” es precisamente eso: distinción. Belleza y elegancia iluminadas por la oscuridad de la evocación que transmite. Tiene ángel, ese que se dibuja en su portada.

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