ALIEN SYNDROME 777 (Int) – Outer, 2015

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aliensyndrome77701Stephen Hawking ha dicho en más de una ocasión que si una civilización extraterrestre consiguiese llegar a contactar con nosotros en algún momento, teniendo en cuenta la inimaginable magnitud del universo y la tecnología que habrán empleado para llegar hasta aquí, posiblemente arrasarían con nosotros para hacerse con nuestros recursos naturales. Es una posibilidad aterradoramente lógica, y en la que se han basado ALIEN SYNDROME 777 para componer este Outer, su primer álbum, tras una lejana demo en 2009.

No es un grupo que haya tenido demasiada suerte hasta ahora. El proyecto, ideado por el italiano Alessandro Rossi y el norteamericano Joey Hopkins, fue concebido para aunar su amor por el metal extremo y la ciencia ficción. Pero la muerte de este último por una intoxicación accidental de monóxido de carbono, dejó las cosas paradas únicamente en la mencionada demo A.S.777. Por ende, Rossi, ahora cabeza creativa de la banda, decidió reclutar al diseñador gráfico Vincent Cassar a los teclados (más conocido por ser el creador de SMOHALLA, banda gala de black experimental), y Óscar Martín de AS LIGHT DIES a las voces.

El haber sacado a la banda del letargo ha sido probablemente la mejor decisión que pudo tomar Rossi. Outer es un trabajo soberbio, una pequeña joya oculta, realizada con mucha sangre, sudor y lágrimas, por músicos que saben exactamente lo que quieren y cómo deben sonar. Una obra breve, sí, apenas media hora, pero no sobra ni falta absolutamente nada. Incluso su demo, que ya apuntaba maneras, palidece en comparación.

Siete temas, de los cuales encontramos una introducción, un outro, y un interludio. Aunque realmente sería incluso despectivo llamarlos de esa manera, pues dichos términos suelen utilizarse para referirse a piezas que aportan bien poco, pero aquí son canciones con derecho propio, que contribuyen a un relato que sucede con una fluidez asombrosa.

Cualquier lector avispado que haya podido escuchar este opus, habrá podido percatarse de que estos chicos beben y mucho de las enseñanzas de los maestros DØDHEIMSGARD (que no son las únicas, si nos ponemos quisquillosos, y hay también bastante de THORNS y ABORYM), en especial de su obra maestra 666 International. Y es cierto, desde los riffs, la manera de emplear los sintetizadores, hasta la voz limpia, que emplean en momentos puntuales de “The bleeding anthill of the universe”“To balance and the last”, nos recuerdan enormemente a los noruegos. Pero no quiere decir esto que sean un calco o no aporten nada nuevo. ALIEN SYNDROME 777 son más simples, no tan barrocos como sus ídolos, ni tan industriales como THORNS o densos como DARKSPACE. Es el encontrarse en un punto medio, su relativa simpleza con respecto a las bandas de las que coge inspiración, lo que hace que Outer sea un disco con un aura tal especial. Es una obra que puede (y debe) disfrutarse de una sentada. Breve, pero muy completa.

La auténtica clave del éxito, es, en definitiva, el sonido que desarrollan. Podemos llamarlo de mil maneras, black metal vanguardista, espacial, ambiental, industrial… Pero a fin de cuentas es un sonido frío, mecánico, que encaja con todos esos adjetivos, pero tampoco puede limitarse a uno sólo. No tienen un sonido ortodoxo, pues, ni lo pretenden, aunque en ocasiones sepan y quieran ponerse más convencionales, véase “Unearthly reveries unveiled” o “Symmetriad”. Aunque, tarde o temprano, algún pasaje irrumpirá para recordarnos donde estamos, tal vez un final ambiental, unos riffs acompañados de esos sintetizadores tan peculiares… la personalidad desbordante inunda cada segundo de la obra.

Me gustaría destacar, tal vez por afinidad, el aspecto lírico. Ellos mismos admiten que su inspiración han sido los escritores de ciencia ficción de Europa del Este, los hermanos Strugatzki y Stanislaw Lem. De este último, para abrir la obra con “An unconscious reflection” toman prestado un sampler de la película basada en su novela, Solaris, concretamente de la versión del 72 realizada por Andréi Tarkovski. Un pequeño discurso que nos muestra ese miedo atávico del ser humano por lo que no conoce, de buscar vida en otros planetas, deseando, en el fondo, encontrar un espejo, algo familiar a el. Nos aterra hallar algo que rompa nuestros esquemas, incluso nuestro pobre cerebro terrícola es incapaz de concebirlo. ¿O acaso todas las representaciones que hacemos de alienígenas, en el fondo, no son atropomórficas?

No es un álbum que simplemente habla de invasiones alienígenas, la música acompaña a la letra, es una simbiosis, una banda sonora para el miedo espacial. Un disco que no merece ser infravalorado, y si examinado por todos aquellos que buscan un black metal con un sonido muy concreto y particular.

firmapablobalbontín

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