AKHENATEN (USA) – Golden serpent God, 2018

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A pesar de considerarme uno de los expertos de la web en metal extremo con influencias mediorientales, siempre hay algunas bandas que se me escapan, dado que no me dedico únicamente a descubrir bandas de manera concienzuda, además del tiempo del que dispongo, que no es todo el que desearía.

De cualquier modo, siempre hay oportunidades que nos brinda la música para ir completando la biblioteca cerebral que cada uno de nosotros alberga en su puta cabeza. En este caso, el heraldo que la música nos ha puesto para que descubramos a su campeón de guerra particular ha sido Sathanath Records, cuyo campeón de muerte responde al nombre de AKHENATEN, desde Estados Unidos. Ya no es extraño en absoluto encontrar formaciones foráneas a la zona que inspiren su manera de interpretar el metal extremo en el folclore medioriental.

En este caso, AKHENATEN lo hace con tanto acierto que si me hubieran dicho que provienen de Oriente Medio me lo hubiera tragado fácilmente. Además de que emplean melodías en escalas que evocan a la antigua Mesopotamia, tanto con melodías de guitarra como con otros elementos folclóricos, también hacen buen uso de instrumentos de percusión (supongo que darbukas o similares) originarios de los países a los que rinden homenaje, de manera más o menos directa. La inclusión de fondos de teclados le da profundidad y algo de épica al trasfondo mesopotámico y por ende al global musical, aunque sin llegar a sonar demasiado melódicos ni sinfónicos. En ese aspecto (además de la producción) me recuerdan bastante a los sauditas ALNAMROOD, aunque estos suenan quizá un poco más crudos que AKHENATEN, por no decir que los de Colorado tiran más para el death que para el black metal por lo general.

Con todo y con esto, AKHENATEN da un buen repaso a distintas maneras de practicar el death, notándose guiños al death clásico o al brutal death, y mezclar estas influencias con recursos más propios del black hace que la mezcla resultante sea cuanto menos avestrucesca.

Sinceramente, hay muy buenas maneras, buenas ideas, pero tampoco ha sido un disco de los que me hayan volado la tapa de los sesos; espero que en un futuro sí pueda ocurrir, pues como os digo, seguro que son capaces de sacarse más jugo.

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