ACIDPROYECT – Baba yaga, 2017

Enlaces: Facebook

Acidproyect - baba yagaEl grunge en particular, y los noventa en general, nunca se fueron. Los que hemos nacido y crecido en los ochenta hemos sido testigo de estos estilos y de cómo los fanáticos del rock y del metal ponían el grito en el cielo ante todo aquello que se vendía con la sub-etiqueta de “alternativo”. Los orensanos ACIDPROYECT han debido de mamar todo aquello como bien refleja su segundo trabajo Baba yaga y su debut previo, cumpliendo la banda diez años de existencia con este trabajo. Mucho parece que han escuchado a SOUNDGARDEN, ALICE IN CHAINS o PEARL JAM esta gente, todo ello actualizado a nuestros días y con un trabajo vocal que va un poco más allá y se mete en terrenos más propios del nu metal y del metalcore posterior. Es como si grupos de pseudo stoner actual se hayan metido de lleno en la década de los noventa y hayan modernizado en su producción.

Y ya que lo menciono, voy a referirme a lo que menos me gusta de Baba yaga. Ese sonido tan SMASHING PUMPKINS o TOOL en algunos momentos se torna opaco en muchos temas. En especial las guitarras pierden bastante poderío en la mezcla final. Buscan, creo, con ello un sonido más acorde a los gustos de los noventa, pero pierden en el camino el toque actual que tienen y que dota de personalidad a sus temas. Dejando este punto a un lado, Baba yaga es un trabajo muy interesante sobre todo por un elemento que tan manido está en las críticas de la gente que escribimos sobre música: el dinamismo. Los temas de ACIDPROYECT no paran quietos y sobre todo la labor de su vocalista Murias.

Esa es la principal característica que destacaría de ACIDPROYECT. Más allá de sus referencias pretéritas, de su sonido o de sus elementos, la música del grupo gallego es muy variada. Pocas veces verás en un grupo combinación de efectos, acústicas, riffs contundentes, ritmos acelerados, groove, voces limpias y agresivas, todos ellos muchas veces combinados en el mismo tema. En ese sentido más que deudores de una época, el grupo es conocedor y expansor de un estilo. No buscan ser un grupo más que bebe de un sonido, quieren tener unas características propias y en eso no tengo nada que reprochar a Baba yaga.

Especialmente la parte central del trabajo “I could bleed”, “Getting lost” y “Somewhere I could die” (como se puede ver las letras sí son profundamente de los noventa), es ejemplo de profundidad sonora al mismo tiempo que de contundencia. La voz de Muriel se combina con riffs y ritmos de factura más agresiva y grupos como GODSMACK o INCUBUS pueden venir a la mente, por esa combinación de metal alternativo y grunge noventero. Otros cortes como “Love is like suicide” o el extenso “Unholy maker” combinan un sentimiento progresivo a lo TOOL con mayor agresividad vocal, siendo el más variado el segundo de los citados por su extensión.

Para alguien como yo que ha crecido con este tipo de música y las intenciones que pretende emular ACIDPROYECT, Baba yaga es un trabajo muy interesante, porque es una forma de “actualizar” algo que ya lleva en la memoria de mi generación mucho tiempo, y que aunque alguno piense que fue un estigma para el mundo del metal, le aportó algo nuevo a la música popular. El envoltorio sonoro quizás sea mejorable, pero las ideas son buenas y eso es de destacar.

Comparte:

COMENTARIOS