808 HAZE MACHINE (DEU) – Proof of concept, 2021

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En ocasiones las mejores ideas y las soluciones parecen tan sencillas que cualquiera podría hacerlas, pero sin embargo nadie más lo hace salvo el pionero. ¿Cómo un patrón de batería tan sencillo ha podido darle a DISCHARGE un legado inmortal, copiado mil veces? ¿Es merecida esta fama si cualquiera puede aprenderlo en un rato? Claro que sí, a posteriori. Por eso DISCHARGE tienen y tendrán mil copias. Siguiendo con las ideas simples pero originales, lo mismo podremos decir de 808 HAZE MACHINE, los únicos con una idea tan estúpida como para cambiar una batería de death metal por los beats de Kanye West. Pero como el titular es un poco engañoso y un tanto amarillista, retrocedamos unas cuantas décadas.

Que una caja de ritmos revolucione un género musical no es nada nuevo. Lo estamos viendo en la actualidad con el trap, cuyo génesis fue la caja Roland TR 808 y que ya ha sido empleada en esto de las guitarras dominantes. Pero dicha caja tiene un recorrido bastante más dilatado que el de esta generación de raperos con tatuajes faciales. Desconozco si fue su primer uso real, pero la primera exposición comercial vino de mano de Marvin Gaye en 1982 con su omnipresente «Sexual healing«. Un beat que, a pesar de ser automatizado, tenía un sonido muy suave y tranquilo. Años más tarde, cuando aquel monstruo llamado hip hop fagocitó prácticamente toda la historia de la música negra, incluyó en este menú a la 808. Y en 2008 cuando el músico creativo musical a tiempo parcial y gilipollas profundo a tiempo completo Kanye West decidió hacer un disco completo usando esta caja en 808 & heartbreak, influyó en miles de músicos de las corrientes melódicas y/o melancólicas del género, como Drake

El trap pervertiría este uso original, con un estilo que de pacífico tiene poco o nada. Y a su vez este desconocido dúo alemán ha decidido seguir esta tendencia agresiva, empleando el 808 como sustitución de sus baterías orgánicas. Sin embargo, hay una diferencia fundamental con las bandas de trap metal: aquí los beats no son el centro de todo, a partir de lo cual se rapee y las guitarras funcionen como loops. No son hip hop revestido de metal extremo, porque en aquellos casos, las canciones no podrían entenderse sin los beats electrónicos, pues son el corazón de las mismas. Las cuatro canciones principales de este EP podrían ser tocadas con una batería orgánica y no cambiarían demasiado. Una idea insultantemente sencilla pero… a nadie más se le ha ocurrido. Incluso en «Metascene«, donde sí que hay un poco de rapeo, todo suena natural. Tanto las guitarras/bajo como las voces son las que realmente mandan. 

Eso no quiere decir que los instrumentos no se hayan adaptado a los beats de la 808. Quizás la caja se hubiese caído a pedazos si HAZE MACHINE la empleasen a modo de blast beats de manera excesiva, y por este motivo todos los cortes, salvo por una sección de «Scourge«, son medios tiempos. Ceden y se adaptan a su ritmo para que este matrimonio funcione. Pero el death metal de los alemanes en sí es bastante tradicional. Podrían pasar por unos adoradores de GRAVE, con ese sonido denso y lento. Claro está, las evidentes diferencias en producción y la percusión pone un mundo de diferencia entre ellos y los dioses de los 90. Y a su vez, trabajar con el beat y no para el beat los deja en una extraña frontera con sus coetáneos. 

HAZE MACHINE incluso sacan tiempo para dejarnos bastantes descolocados en un par de cortes. Mencioné previamente que había cuatro canciones principales en Proof of concept, pero hay dos más que se salen de la norma: «When AI masters art, what will it sing about» y «Hush, Hush«. El primero es un breve tema de dark ambient que aparece sin ser avistado, y el segundo una especie de canción de cuna hecha completamente con sintetizadores y voz femenina. Como si CARPENTER BRUT o GOST dejasen de hacer bandas sonoras para películas distópicas inexistentes y desarrollasen algo de amor por la raza humana. Por mucho que me gusten ambas, hemos de ser justos y reconocer que rompen por completo el ritmo del disco, lo que me hace pensar que este es un EP de prueba en el más amplio sentido de la palabra, lanzando ideas arriesgadas por doquier, a ver qué sale bien y qué no, cuando la verdadera prueba de fuego será un posible álbum completo, si llega. Pues, al fin y al cabo, hablamos de una prueba de concepto, ¿no?

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