40 BARROTES – Gemidos a destiempo, 2014

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40barrotes01Reconozco que lo que más escuchan mis oídos no es el rock urbano, e incluso punk, que ya mostraba 40 BARROTES en su álbum debut homónimo de hace casi tres años. Es necesario que se trate de pioneros como PORRETAS, o yéndonos más al punk mostrado en cortes antiguos como “A nuestros pies” (el mejor tema que ha parido 40 BARROTES, siempre desde mi humilde opinión), ESKORBUTO, CICATRIZ o DECIBELIOS. Es preciso que se trate de algo clásico, lo suficientemente transgresor en su época que me atraiga especialmente, no tanto a nivel musical sino social, algo que ayudara a la creación y posterior consolidación de dichos géneros musicales y su relación con la subcultura del punk o, incluso, del rock urbano. O bien, más adelante en el tiempo, que sea lo suficientemente bueno para provocar mi interés en la banda en cuestión. Pocos casos veo…

Estas premisas (quizás sea yo un tanto exigente en el segundo aspecto) no se cumplen en el caso de 40 BARROTES. Por un lado han aparecido en una época en la que todo está inventado en el rock urbano, o en el peyorativamente llamado, a veces, rock calimotxero. Y por otro, aunque el amplio margen de mejora advertido en su álbum debut de 2012 se ha reducido considerablemente en Gemidos a destiempo, bien es cierto que aún les queda mucho trayecto por recorrer.

Dentro de los aspectos más negativos a considerar se encuentra el poco explicitado trabajo a las guitarras, y aunque pienso en el lavado de cara de “La escribí” o en “La botella” frente a tan solo uno de los temas antiguos (“Horas y litros”), tengo la sensación que de las guitarras no terminan por perder esa timidez a la hora de atreverse con solos y con un mínimo de virtuosismo (sí, ya sé que en el género que nos ocupa este término muchas veces carece de valor). El sonido sí ayuda, aunque solo en parte, a disimular estas carencias, porque de hecho mejora el anterior. La producción de Miguel Herrero en el disco que nos ocupa (bastante mejorada respecto a la antigua de Dani Sevillano y Maxi Compán), no obstante, no logra disfrazar estas carestías de forma completa, aunque sí he de reconocer que sabe salir del paso. Tengo la sensación de que en 40 barrotes las guitarras no tenían suficiente cuerpo,  y que en Gemidos a destiempo sí lo tienen, al menos más que en el pasado. Aun habiendo mejorado el trabajo a las seis cuerdas respecto al debut, creo que sigue siendo un ítem a superar.

Aparte, respecto a una labor vocal excesivamente plana y aburrida (que no mala), animaría a Fredo a explorar otros registros para dotar a los discos de 40 BARROTES de más variedad. Pienso en “Sangre educada”, donde sí se sale de lo característico y en partes me recuerda a El  Drogas en los temas más lentos de los BARRI, un tema –por otro lado- de los más atípicos y que te dejan con ganas de más. Creo que este corte puede ser una clave para pensar detenidamente sobre ello.

Porque no todo es negativo, ni mucho menos. 40 BARROTES ha sabido homogeneizar de forma muy interesante su propuesta musical. De hecho, el desprenderse del halo punk que tenían composiciones pasadas como la ya citada “A nuestros pies” e, incluso, “La gota”, y apostar definitivamente por el rock urbano, han logrado crear algo más ortodoxo dentro del género que nos ocupa y que, a los seguidores de este tipo de música, gustará o, al menos, les ayudará a pasar un rato interesante.

Si ya en 40 barrotes (2012) el grupo demostraba que podía hacer cosas llamativas, aun saliéndose de los patrones fundamentales del género y, con ello, cayendo en una cierta inconsistencia formal, en Gemidos a destiempo ya no es necesario. Lo demostrado, demostrado está, y no es necesario seguir incidiendo en ello. Quizás la prueba más palpable de lo que indico sea “La escribí”, tema antiguo que en su álbum debut se nos mostraba desnudo y que certificaba que estos chicos sabían salir del “sota, caballo y rey”, y que en este nuevo trabajo se nos muestra como un color más del lienzo, que empasta y se diluye con especial acierto en la paleta de colores.

A nivel de inspiración también han ganado. Ya no recurren a estribillos repetitivos con letras del gran García Lorca, y aunque sí apelen a una versión de ZER BIZIO? (un grupo que 40 BARROTES no se cansa de repetir que les ha marcado especialmente) como “La botella”, ahora temas como el adictivo “Este infierno” o “Reina del baile”, con ese toque diferente de Aiora (ZEA MAYS) a las voces, hacen que Gemidos a destiempo sea bastante más inspirado que su debut homónimo.

En definitiva, un álbum con claros y sombras, más claros que su álbum debut y, posiblemente más sombras que el siguiente. Es esto último lo que debe motivar a estos asturianos, porque tienen potencial, solo han de tocar unas cuantas “teclas” para mejorar su propuesta. Recomendado, de momento, solo a fanáticos del rock urbano, a seguidores de grupos como DISTURWATIO, MSB, CONCIENCIA DE GRILLO o DESTRAPERLO.

firmatopo

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One thought on “40 BARROTES – Gemidos a destiempo, 2014

  1. En primer lugar agradecerte la atención y la objetividad con que has escuchado nuestros trabajos. En segundo lugar felicitarte por tu crítica, porque apunta ideas interesantes (y útiles) para el músico y, en nuestro caso concreto, aborda asuntos que han formado parte de nuestras conversaciones en el local de ensayo desde que comenzáramos con el proyecto en 2009. Así pues, gracias de nuevo y un saludo.

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