1914 (UKR) – Eschatology of war, 2016

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Bajo un nombre que deja poco lugar a dudas, esta particular banda ucraniana se nos presenta como un conjunto completamente dedicado a rememorar uno de los conflictos más importantes en la historia de la humanidad. El título del álbum es toda una declaración de intenciones, así como las letras de las canciones, la estética general, e incluso los elaborados rangos militares que acompañan los nombres de los miembros de la banda en los registros oficiales.

El disco abre con una larga introducción, que consta de una canción típica de la época (“It’s a long way to Tipperary”, de 1912) acompañada de sonidos ambientales variados como disparos y explosiones, que pretenden situarnos en el fragor de las trincheras de la 1ª Guerra Mundial. Este aspecto, que en otros discos podría obviarse, resulta de obligada mención en este caso, dado que dichos interludios formados tanto por melodías de la época de la Gran Guerra como por samples “bélicos” gozan de una presencia importante a lo largo de la escucha, y, desgraciadamente, en algunos momentos pueden incluso hacerse tediosos.

Los primeros temas dan una idea del estilo en el que se enmarca la banda, con lo que se podría describir como un híbrido entre death y black metal (más cercano a lo primero) cargado de riffs densos y pesados, y más centrado en los tempos medios y lentos que en velocidades desenfrenadas; se podría, incluso, llegar a hablar de doom tras escuchar algunas de las secciones del álbum. Esos temas iniciales son, sin embargo, flojos en comparación con la segunda mitad del disco, donde el grupo brilla con unas composiciones ligeramente más largas y con un trabajo notable detrás, como las interesantes “Caught in the Crossfire” y “Zeppelin Raids”. Cabe destacar los arpegios que salpican una buena parte de las canciones, y que aportan un contrapunto melódico muy adecuado para la temática épica/trágica de las letras. A medida que avanza el largo la estructura y el estilo de las composiciones experimenta ciertas variaciones, llegando incluso a mostrar un sorprendente sabor rockero en “Verdun”. Un sentido homenaje a los poilus, especialmente por la introducción de la pieza, en la que se recrea una carga de bayonetas por parte de los soldados franceses atrincherados. Como se ha mencionado anteriormente, los samples hacen un acto de presencia excesivo en ocasiones, pudiendo llegar a interrumpir de forma innecesaria algunos de los temas. Esa es, precisamente, una de las principales pegas que se le pueden achacar al trabajo de los ucranianos: si bien logran en más de una ocasión despertar nuestro interés con riffs potentes y matices melódicos trabajados, abusan demasiado de los interludios, y en algunas canciones estos bloquean de manera forzada su desarrollo.

Poco puede decirse de negativo respecto a la producción del álbum: el sonido de las guitarras es denso y crudo, pero sin llegar a extremos “suecos”, y casa a la perfección con la pesadez que el grupo destila; la batería no se queda atrás demostrando una capacidad adecuada de mantener el interés del oyente, con las debidas variaciones y fills perfectamente ejecutados, y el bajo redondea la densidad de los riffs con una presencia correcta, pero sin llegar a destacar.  Por su parte, la voz es apropiada para el sonido del álbum, aunque a más de uno puede resultarle en algunas secciones demasiado aguda para las exigencias del estilo que la banda pretende adoptar. En el fondo no es más que un detalle mínimo, y probablemente se trate más de una apreciación personal que no de un hecho indiscutible.

Cabe añadir que el disco viene acompañado de un recopilatorio titulado Für Kaiser, Volk und Vaterland en el que se incluyen dos temas adicionales de la banda. Las dos canciones, que en total suman más de 17 minutos, siguen la misma línea de Eschatology of war: interesantes variaciones de tempo, toques melódicos para subrayar el aspecto épico de la música… Y, como es de suponer, una buena ración de samples de carácter bélico. Eso sí, hay que decir que en el caso de “8 × 50 mm. Repetiergewehr M.95”, el segundo corte original, la presencia de estos añadidos logra crear un efecto destacable. Por si parece poco, esta edición contiene además varias demos de la banda hasta ahora inéditas, un par de curiosos remixes eléctronicos de dos de los temas de Eschatology of war, y un sorprendente cover de “Something In the Way” de NIRVANA. Sorprendente no solo por el hecho de que una banda de black metal se atreva con una de las bandas de grunge más veneradas por el público mainstream, sino porque, además, el estilo de 1914 le sienta como un guante al tema, dándole una nueva dimensión al conectarlo con la agresividad y la desesperación que emanaban de las trincheras del frente en la Gran Guerra, presentes hoy día en nuestros oídos gracias al excelente trabajo de los ucranianos.

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