VALLENFYRE (GBR) – Fear those who fear him, 2017

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¿Qué ocurre si se juntan Hamish Hamilton (ex – MY DYING BRIDE, ex – SOLSTICE), Gregor Mackintosh (PARADISE LOST) y el polifacético batería Waltteri Väyrynen (ABHORRENCE, PRADISE LOST, MOONSORROW, TÝR…) en un mismo proyecto? Pues efectivamente, nada malo.

Hablamos de VALLENFYRE, activos desde 2010, estos ingleses han sabido hacerse con su pequeña gran legión de seguidores a golpe de death metal de corte lentorro. Pues bien; nos reunimos hoy aquí, queridos hermanos, para hablar sobre Fear those who fear him tercer LP de la banda, editado por Century Media Records.

Como iba contando antes y para los que nunca hayan tomado contacto con la banda, el death metal machacón es su sello de identidad: con una evidente (y lógica) base de cuerdas densa, casi del todo doom en muchos fragmentos, VALLENFYRE sabe moverse por este terreno, como no podía ser de otra manera, dados los respectivos currículos de los componentes.

Pero no sólo con doom aderezan su death, ya que las referencias rockeras son más que evidentes, y es el tipo de pincelada que me flipa en este tipo de estilos. El rollo macarra que le da a la música es algo que me engancha bastante y la verdad es que no sé el porqué, ya que sí me gustan los estilos extremos ‘arrockanrolados’, pero el rock propiamente dicho no es un estilo al que nunca haya prestado demasiada atención.

Dejando un poco de lado mis orientaciones musicales fuera del metal, además de los ritmos machacones, transiciones doomeras y tupa tupas death/thrashers clásicos, también hay partes más cañeras lideradas por algunos blast beat tradicionales (‘tupa tupas’ acelerados) y algún que otro blast más cañero o recursos del rollo, como bien demuestran con “Messiah” segundo tema del disco, un auténtico mordisco de tiburón y con el que demuestran también ciertas orientaciones death/grind. Pero ante todo, siempre predomina lo mentado antes: los medios tempos, la densidad y los ritmos extremos primigenios.

Buen trabajo también el de las voces, acompañando esa tendencia death/doomera como era de esperar, con voces guturales graves, con ligero fondo cavernoso, sobre todo en algunos dejes a la hora de pronunciar algunas terminaciones de palabra. Incluso a pesar de que no juega mucho con las variaciones de registro, las modulaciones entre los graves y los medios son suficientes para que no caer en la monotonía vocal.

Una buena producción, pero con su toque de suciedad, pone la guinda a este putrefacto pero apetitoso pastel, que seguro que agradará a los consumidores de pasteles podridos y a los seguidores de bandas como ASPHYX, los primeros MY DYING BRIDE, HOODED MENACE o NOVEMBERS DOOM.

 

 

 

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