THYRANT – What we left behind…, 2017

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What we left behind… es el debut de THYRANT, un grupo afincado en Málaga pero cuyos componentes son de todo menos “novatos” en esto de la música. Esto se traduce en su propio producto, que sin demos ni lanzamientos menores previos, parece editado después de una larga trayectoria de fogueo buscando un sonido propio. Y también se traduce, seguramente, en que un sello como Indie Recordings, que tiene en su catálogo gente como ENSLAVED haya visto en ellos algo digno de editar. Y es que THYRANT es una banda que siendo del sur, del sur de Europa, derrocha frialdad y melancolía melódica, con épica y reposo espiritual. Al más puro estilo BATHORY, aunque con muchas otras influencias debidas a los propios miembros del grupo. No me extraña que se hayan fijado en ellos en tierras noruegas.

El problema precisamente viene dado por este hecho, porque nadie es profeta en su tierra y parece que este debut de THYRANT está “condenado” a ser más conocido fuera que dentro. Una pena, porque aquí hay mucha cera que dejar arder. Además a fuego lento. Empezamos por un sonido acorde a la música de THYRANT. Frío, envolvente, profundo… el punto fuerte del grupo malagueño a mi entender son sus estructuras pesadas y sus melodías épicas. Éstas últimas tienen influencia del heavy metal de toda la vida, de hecho se confiesan seguidores de IRON MAIDEN y JUDAS PRIEST, pero están envueltas en un trasfondo extremo y denso que les potencia esa frialdad y oscurantismo. Es por eso que la primera referencia que me viene a la mente es la etapa más grandilocuente de BATHORY. Pero no sólo ellos.

De hecho digo que no sólo BATHORY es su referente, porque lo primero que me recordó What we left behind… al escucharlo fue la etapa final de IMMORTAL (sobre todo el Sons of the norhtern darkness) y ese proyecto que Abbath editó cuando la banda noruega se dio un descanso, I. Ese proyecto bebía de estas mismas referencias, aunque Abbath también quiso darle un aire chulesco y primitivo a lo MOTÖRHEAD para rivalizar con CHROME DIVISION que por aquella época también estaba en liza. En cualquier caso la música de THYRANT busca ese mismo espíritu épico y denso de los citados, pero con el punto heavy adicional (especialmente las melodías dobladas) y una producción más centrada en la claridad que en la oscuridad, lo cual potencia unas guitarras más clásicas y ochenteras.

Death, black, thrash, heavy… da igual el género en el que pienses, THYRANT demuestra haber escuchado de todo a lo largo de la vida de sus miembros y lo refleja en este debut. Por eso digo que parece que estamos ante una banda de larga trayectoria. Destaca la voz de Daniel Pérez: su tonalidad rasgada y “cabreada” es lo que entronca al grupo con el metal extremo, mientras que sus guitarristas Jesús Manuel Mérida y Miguel Navarro son los que construyen el grueso musical con sus riffs densos y pesados y melodías de tiempos mejores para el heavy metal. El resto del protagonismo recae en Rubens Oliver y Miguel Vegas que son los que aportan el toque de densidad y poderío a los temas, con pulso firme y sin grandes alardes, simplemente dejarnos claro que THYRANT no es un grupo de escucha fácil, sino que construye sus temas a golpe de medio tiempo cabeceante y mastodóntico.

Empecemos por algo evidente pero no por ello menos importante: la duración de los temas. Este trabajo consta de ocho cortes, pero salvo los que son claramente “escaparate inmediato” de sí mismos, todos tienen una duración por encima de la media. Esos que hacen de escaparate no son menos buenos, de hecho condensan lo mejor de THYRANT para que cualquiera lo aprecie e Indie Recordings no es tonta porque los ha escogido como vídeos de presentación como es el caso de “E.O.S.” o “Endless Hunt”, a los que se une un no menos interesante “Damned At Midnight”. En ellos la melodía sigue siendo protagonista, la densidad también, pero la estructura no se deja ir tanto, se mantienen unos cánones un poco más clásicos y menos envolventes que en el resto de cortes.

Es en estas otras composiciones donde uno, con calma y paladeo alcanza el éxtasis, incluyendo el propio tema título “What we left behind…” que no es instrumental pero casi, o sobre todo esa joya para acabar que es “Carving the throne” que en diez minutos se deja ir con paciencia y sabiduría para que nos contagiemos con sus melodías épicas y ritmos de batalla. Sin ser un grupo de viking, pues no lo pretenden y no tienen elementos propios de ellos, si consiguen ese grado de sentimiento ancestral que Quorthon logró en su trayectoria y otros imitaron. Es difícil de explicar pero si escuchas a THYRANT tendrás sensación de grandilocuencia quieras o no.

Insisto en lo que decía al principio. THYRANT debuta con What we left behind… pero este disco no viene de la nada. Este trabajo viene de la experiencia y de muchos años escuchando música y forjándose un sonido.  Lo siguiente que diré es recurrente, pero si no fueran de Málaga ya estarían en boca de muchos… que Indie se haya fijado en ellos dice algo… A tener muy en cuenta en el futuro.

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