RABM

Enlaces:

Seguramente recordaréis el artículo que hace unos meses ofreció mi compañero Pablo Balbontín hablando sobre NSBM. Su iniciativa sirvió para arrojar algo de luz sobre un fenómeno del que mucha gente ha oído hablar pero pocos conocen. Y de la misma manera en que dentro de la música surgen movimientos como reacción a otros, y así sucedió con el RABM (red and anarchist black metal) respecto a la vertiente nacionalsocialista, se me ocurrió presentar una visión sobre la otra parte del black metal político. El propósito de este artículo es funcionar como un pequeño complemento o anexo al de mi compañero que sirva como fundamento de una reflexión sobre el papel de la política en el black metal, más amplia que la que podría extraerse de una exposición parcial. Por este motivo recomiendo a todos los lectores que lean ese otro artículo antes que el mío.

Pretendo, por tanto, volver la vista sobre la otra cara de la moneda para plantear si realmente podemos describirla como tal. Este artículo no pretende ser una exposición periodística, sino que contendrá ciertas cantidades de especulación y opinión por mi parte. Supongo que el lector ya estará escarmentado y lo sabrá de sobra, pero lo diré igualmente: si alguien dice, al hablar de estos temas, que se limita a hacer una exposición objetiva, seguramente esté mintiendo. No estamos hablando de matemáticas ni de lógica, sino de arte. Y, por si fuera poco, en esta ocasión se trata de arte mezclado con política. Dadas las circunstancias, no tendría sentido intentar buscar la verdad, así que, como siempre, dejaremos que sean los lectores quienes lleguen a formarse sus propias visiones sobre el tema.

rabmUna vez expuesto el propósito de la reflexión, debemos señalar su objeto. Como hemos indicado, RABM son las siglas de red and anarchist black metal, es decir, black metal rojo y anarquista. “Rojo” se identifica normalmente en el espectro político con el socialismo y, por extensión, su dimensión económica, el comunismo. Así pues, la etiqueta RABM se utiliza para englobar a aquellas bandas de black metal que cuentan en su concepto lírico, su imagen o ambas cosas con contenidos de carácter apologético del marxismo, socialismo, comunismo, anarquismo y demás nombres asociados a las posiciones de izquierda radical.

Posiblemente a algunos de los lectores más espabilados no les termine de cuadrar una asociación tan arbitraria entre comunismo y anarquismo, de la misma forma que no les cuadraría que una escena musical que defendiera posiciones de derechas se definiera como nazi y capitalista. Los entresijos del espectro político dan para un estudio mucho más largo y detallado que el presente, con su consecuente debate, y sin duda se trata de una empresa interesante, pero que escapa a los objetivos de este artículo. Lo que pretendo destacar es que RABM es una etiqueta autoimpuesta que pretende describir una escena de cara a los mismos que la forman, y que surge claramente como reacción ante la presencia en el mundo del black metal de bandas de extrema derecha.

El carácter reactivo del movimiento RABM no debe exagerarse, pero tampoco puede ser pasado por alto. Tratar de rastrear los orígenes y la evolución de las posiciones políticas dentro de un género musical requiere determinar, por un lado, lo explícito de estos mensajes; por otro, la medida en que son utilizados con un fin meramente provocativo o con un fondo ideológico real. Si bien la conformación de un movimiento RABM reconocido es un hecho relativamente reciente, las manifestaciones en contra del nacionalsocialismo en el black metal son tan antiguas como las manifestaciones a favor. Son muchos los grupos que, especialmente en el contexto del folk metal y derivados, han buscado activamente desligarse de las posiciones de extrema derecha con mensajes publicos más o menos agresivos. Muchas veces el tema se ha enfocado desde una perspectiva más global, siendo muchos los grupos, aficionados y autores que han cuestionado la validez del NSBM en base a las posibles contradicciones entre el pensamiento nazi y una pretendida filosofía del metal que nunca ha estado clara. En este sentido una de las aportaciones más interesantes fue un artículo muy bien documentado publicado por Protector de SUMMONING. En este escrito de imprescindible lectura el músico desvincula las ideas totalitarias de cualquier forma de subcultura en general y, lo que es más interesante, del género metal en base a sus fundamentos musicales.

El artículo de Protector es efectivo por el fundamento teórico que presupone. Discutir la validez de una ideología política dentro del metal nos lleva a un debate estéril porque requiere adjudicar al metal una ideología propia que, en realidad, nunca ha tenido, para contrastarla con la primera. Tal propósito conduce inevitablemente a la aporía por las generalizaciones que supone. En mi opinión, atacar al NSBM argumentando que el metal defiende la libertad es tan simplista y falaz como defenderlo en base a comentarios como “el black metal es guerra”.

Lo mismo ocurre cuando el debate se centra sobre el pretendido trasfondo religioso del black metal. Un músico o aficionado que se mueva en la escena pagana, por ejemplo, puede encontrar sencillo reducir las bases del paganismo a una serie de consideraciones básicas sobre familia, sangre y suelo, y desde ahí trazar un camino hacia la cuestión racial. En la misma medida, un anarquista, por ejemplo, puede buscar una relación entre sus ideas y el black metal a partir de la constatación de la figura de Satán como símbolo del non serviam. Ambas posiciones, en este caso hipotéticas, parten de concepciones parcialistas que resultan bastante más comunes de lo que sería deseable en el uso de la música como herramienta política.

mayhem01En esa dinámica parece poder entenderse el primer caso de identificación de un músico de black metal con ideas de extrema izquierda: el del malogrado Euronymous. El gran líder ideológico y musical del género desde sus inicios en Noruega se consideraba comunista, pero ¿en qué creía realmente? Euronymous defendía el totalitarismo y las atrocidades cometidas por personajes como Pol Pot o Nicolae Ceausescu de un modo, tal vez, bastante inocente. Podemos suponer que su supuesta ideología partía no tanto de sus convicciones como de la simpatía que un joven entregado a su imagen oscura podía sentir ante líderes que son vistos comúnmente como malvados. Eso parece sugerir el hecho de que el guitarrista se desligara del grupo comunista en el que militaba por considerar sus ideas como humanistas. Hay que dejar claro, en todo caso, que la música de MAYHEM nunca tuvo contenidos políticos, y que de hecho durante su larga historia el grupo ha contado con miembros de muy distintas ideas.

El uso de símbolos de extrema izquierda, por otro lado, ha sido en varias ocasiones parte de la estética de numerosas bandas en géneros como el thrash metal o el death metal de un modo, de nuevo, bastante inocente. Por ejemplo, no es raro encontrar alusiones a la anarquía entendida como caos o desorden, si bien esta visión juvenil suele estar muy alejada de un verdadero anarquismo serio y realista. En este sentido podemos encontrar un precedente claro en el punk, empezando por un ejemplo tan conspicuo como los SEX PISTOLS, pero el desarrollo del punk sí dio cabida mucho antes a manifestaciones más comprometidas y a la identificación plena de ciertas ideologías con sus correspondientes escenas. Ésta es seguramente la tendencia que sigue la política en el black metal, y en este caso me atrevería a categorizar dicho atavismo como “post evolución” del género. Me permito aquí tomar prestada la noción de “post pioneros” usada por Salva Rubio en su libro sobre metal extremo, que él utiliza en referencia a DARKTHRONE por su recuperación de las raíces punk. Parece que estas raíces no pueden ser obviadas, llegando hasta BATHORY y la fuerte influencia que supuso para sus primeros pasos la influencia de bandas de hardcore y oi! de alto contenido político. Una vez más, el acercamiento primerizo de BATHORY hacia el ocultismo parte de la curiosidad adolescente y carece de fundamentos teóricos tanto como de propósitos políticos. Podría pretender verse un carácter político en la etapa “vikinga” del proyecto, pero creo que es razonable suponer que el interés de Quorthon por estos temas tendría unas bases tan serias como las de su etapa satánica.

profecium02Varias webs y medios señalan a la banda argentina PROFECIUM como una de las primeras en tratar contenidos de izquierda radical y, por tanto, como precursores del movimiento RABM. Esta banda debutó en 1994 con un larga duración titulado simplemente Satanás. Con un sonido desastroso y un estilo sencillo que se revela deudor del black metal clásico pero con algunas influencias de death metal, en esta fase la banda se limita aún a centrarse en cuestiones como lo diabólico y lo oculto. No fue hasta su segundo trabajo cuando se desmarcaron de todas esas bandas que en la época salían hasta de debajo de las piedras.

profecium03En efecto, en 1997 aparece Socialismo satánico. Semejante título no deja lugar a dudas: hoy son muchos medios los que lo consideran el primer trabajo de black metal que apunta en esta dirección. Aunque las letras resultan difíciles de entender debido a la saturada articulación del estilo vocal del black metal el mensaje queda claro desde el principio, con una larga intro en forma de narración que actúa como evidente declaración de intenciones. La idea de “socialismo satánico”, tan rebuscada como parece, se centra en la oposición a un dios caracterizado como capital. Musicalmente el disco es también más interesante que el anterior, con composiciones mucho más variadas y un número claramente mayor de influencias que van desde las raíces del género anteriores a la explosión noruega como BATHORY o CELTIC FROST hasta el punk o las músicas populares. Más melódico, pausado y sencillo que Satanás, Socialismo satánico es un trabajo que puede considerarse meritorio dentro de su contexto.

Paralelamente se desarrolla la actividad de los colombianos REENCARNACIÓN. Su primer album, nada menos que de 1988, es un trabajo que se mueve entre el punk y el thrash más primitivo. En los mismos años en los que aparecen los trabajos de PROFECIUM son editados también algunos lanzamientos de REENCARNACIÓN que muestran una mezcla entre el punk y el thrash más cercano al black, paralelamente a la mezcla en la temática lírica entre el anarquismo y los temas oscuros típicos del metal, aún demasiado indefinida. Lo mismo sucede con los italianos TIMEBOMB, quienes debutaron en 1996 con Hymns for a decaying empire y un años después sentaron un precedente para el metal extremo de extrema izquierda con The full wrath of the slave, pero en mi opinión su relación con el black metal se limita en lo estrictamente musical a momentos puntuales en sus composiciones.

blackkronstadt02De la misma época data la reducida obra de los canadienses BLACK KRONSTADT, de quienes podemos decir algo parecido. Entre 1994 y 1997 sacaron dos trabajos en formato EP, un split y un album titulado The free spirit. Su estilo no puede realmente calificarse como black metal, pues salvo algunos elementos aislados se mantiene en los esquemas del crust punk. Su mensaje anarquista no resultaba, por tanto, tan inesperado como el manifiesto de Socialismo satánico. BLACK KRONSTADT puede considerarse un precedente de la tendencia que algunas bandas importantes del RABM seguirían años después, recogiendo la influencia crust para integrarla en el black metal, pero su impacto en el black metal no fue tan atrevido como el de PROFECIUM.

Sin embargo, si nos fijamos en las fechas no nos resultará demasiado difícil entender por qué el intento de PROFECIUM pasó tan desapercibido. La barrera del lenguaje, que limitaba el producto a la comunidad hispanoparlante, impidió presumiblemente su difusión global en el momento en que el black metal se extendía por el mundo anglosajón. Y lo que es más importante: PROFECIUM no consiguió destacar entre las docenas de bandas que repentinamente se convirtieron en el foco de atención de la escena mundial. Socialismo satánico aparece en 1997, es decir, justo entre el fin del período de máxima actividad delictiva en el entorno del black metal noruego y la exposición pública de tal actividad. No en vano sólo un año después, en 1998, apareció el famoso Lords of chaos de Michael Moynihan y Didrik Søderlind. Este libro tuvo una trascendencia enorme, siendo tomado durante años como referencia para los estudios sobre black metal. En primer lugar, contribuyó como ningún otro trabajo a popularizar el black metal a través de su claro potencial sensacionalista. En segundo lugar, mucho más importante para nuestros intereses, extendió la idea, aún hoy mantenida por muchos fans del metal en general, de que el black metal es un género mayoritariamente derechista.

antinsbmEsta era también la percepción de numerosos músicos en el momento en que el black metal se extiende por el mundo tras la debacle de la escena noruega, víctima de sus propios excesos, y es así como a medida que el género va encontrando otras escenas más pequeñas en distintos lugares del mundo se hace posible la aparición del NSBM. Son estas ideas extendidas y mantenidas a lo largo de los años las que motivan la búsqueda de una escena RABM, pero incluso antes de que esta etiqueta fuera conocida ya se dan numerosas reacciones al movimiento NSBM. Aparte de estudios como el artículo que comentábamos al comienzo aparecen diversas plataformas en internet, difundiendo banners y mensajes contrarios al nacionalsocialismo, como por ejemplo la iniciativa Metalheads against racism. El alcance y valor de estas propuestas queda a juicio del lector, pero en todo caso señalaron el camino para la aparición de ideas más radicales.

Como era de esperar, estas ideas son importadas del mundo del punk. Varias de las bandas que a comienzos del siglo veintiuno empiezan a constituir lo que posteriormente algunos llamaron RABM apuntan en la dirección señalada en los noventa por BLACK KRONSTADT uniendo el black metal con el crust. El caso más claro es el de los también canadienses ISKRA, quienes han definido su forma de tocar como “blackened crust”. No sorprende demasiado el hecho de que, políticas aparte, este estilo de black metal primitivo, salvaje y de clara tendencia punk haya tenido arraigo en Canadá, país de origen de los míticos BLASPHEMY. Podemos decir que musicalmente esta tradición ya existía en el país.

iskra01ISKRA acentúan el aspecto más repetitivo y minimalista del crust con el sonido del black metal, un estilo cuya base se adapta perfectamente a este aspecto. La mayor parte de sus riffs pueden pertenecer tanto a un género como al otro, pero las voces, los blastbeats y la atmósfera oscura en general colocan la obra de ISKRA mucho más cerca del black metal de lo que en su momento estuvo BLACK KRONSTADT. Políticamente sus letras, de carácter anarquista, tratan temas como la discriminación o la economía internacional. ISKRA se encuentran actualmente en activo en un gran estado de forma, e incluso han publicado este mismo año un larga duración titulado Ruins sorprendentemente elaborado.

leper01Canadá parece ser el primer lugar en el que surge una escena propiamente dicha, con su característico efecto endogámico. Así, con algún miembro en común con las bandas citadas tenemos a LEPER. Muy cercanos a ISKRA tanto en estilo como en temática, su primer trabajo Embarrased to be human (2006) tiene mucho en común con el grind, con canciones muy cortas, abundantes sampleos y estructuras bastante libres. End progress (2009) presenta un estilo mucho más pulido en el que tienen cabida influencias tan extrañas como la del ritmo ska, al tiempo que cobra mayor fuerza la vertiende más atmosférica del black metal. Un album peculiar y sin duda recomendable que constituye la última referencia discográfica de LEPER hasta la fecha.

Es la aparición de todos estos proyectos la que llama la atención del público del black metal sobre este submundo de expresiones izquierdistas. A medida que van apareciendo albumes calificables como parte de esta tendencia se empieza a normalizar el uso de la etiqueta RABM por parte de los aficionados. La mayoría de las bandas, no obstante, no utilizan esta expresión para referirse a sí mismas o describir su estilo. El RABM surge como escena a razón del interés de algunos oyentes que se dedican a buscar bandas de black metal izquierdistas y difundir su trabajo, especialmente en internet. La mayor parte de la información disponible sobre el RABM en la actualidad se encuentra focalizada en algunos blogs y grupos de debate, mientras que las propias bandas no reconocen su estilo como RABM, al menos en su mayoría.

jarostmarksa01Una banda que sí reconoce su carácter reaccionario y se define abiertamente como “black metal comunista” es JAROST MARKSA. Procedentes de Rusia y con un nombre que puede traducirse como “la furia de Marx”, publican en 2008 su único trabajo hasta la fecha, un EP consagrado a la revolución socialista titulado We the people. En él presentan un black metal crudo de esquemas bastante clásicos en tres temas con letras en forma de himno, dos de ellos en inglés. JAROST MARKSA han alcanzado cierta notoriedad en los círculos RABM pese a su escasa producción, convirtiéndose en uno de los nombres a tener en cuenta en Europa.

En Europa, en efecto, no encontramos en estos años una escena tan conspicua como la norteamericana (que tampoco es decir mucho), pero sí aparecen poco a poco algunos nombres como MRAKOBESIE también en Rusia, FILII NIGRANTIUM INFERNALIUM en Portugal, RADIOSKUGGA en Suecia o THE DEAD MUSICIAN en Francia, que empiezan a dar visibilidad al movimiento en el viejo continente. Nada menos que en Noruega aparece el proyecto unipersonal SORGSVART. En su música encontramos algo poco frecuente: una fusión entre el anarquismo y el folk, más comúnmente utilizado con propósitos nacionalistas. Su estilo es típicamente noruego, pero el uso extensivo de sintetizadores y las influencias folk lo hacen muy melódico, pegadizo y accesible, especialmente en su segundo y hasta ahora último album, VikingTid od anArki (2008).

sorgsvart01Esta identificación con la cultura local apunta a una cuestión ciertamente interesante: la relación entre la política y las culturas populares y sus manifestaciones religiosas. Los círculos de difusión del RABM han mostrado frecuentemente su preocupación por el uso de imágenes de carácter pagano por parte de los grupos de NSBM. En los diversos foros y blogs dedicados al RABM no es extraño encontrar banners de Pagans against fascism junto a los citados de Metalheads against racism y similares. Claramente existe un sector en esta comunidad que rechaza la identificación en el black metal de los símbolos precristianos con principios de extrema derecha. Sabemos, no obstante, que esta identificación ni es propiedad exclusiva del black metal ni tiene su origen en él. Muchas entidades nacionalsocialistas han utilizado símbolos paganos, especialmente de las tradiciones nórdicas o célticas, en gran parte de su parafernalia, si bien la mayoría de las organizaciones internacionales más importantes de neopaganismo celta o Asatru rechazan estas conexiones. En el caso del RABM encontramos algunas bandas que se sirven de la imaginería popular para extender su mensaje, mostrando una interpretación que hace que la caracterización política de estas religiones resulte aún más confusa (y, de nuevo, ajena a los intereses de este artículo). Independientemente de esto, es justo señalar que las bandas de RABM que tratan estos asuntos se suelen centrar en la cultura y el pueblo, dejando a un lado la cuestión religiosa.

yaotlmictlan01

De nuevo en Latinoamérica, que como vimos es una de las cunas del movimiento, una de las bandas que ejemplifican esta tendencia es YAOTL MICTLAN. Procedentes de México y practicantes de un black metal crudo enriquecido con influencias populares y sonoridades acústicas, YAOTL MICTLAN mantienen un fuerte compromiso con sus ancestros y se identifican con la causa indigenista de organizaciones como el EZLN al tiempo que se acercan a la herencia de la cultura precolombina como motivo antiimperialista.

skagos02Siguiendo con el tema del compromiso con los pueblos nativos volvemos a Canadá para hablar de una de las agrupaciones más importantes para el movimiento izquierdista en el black metal: SKAGOS. Se trata también de uno de los grupos más relevantes en el moderno desarrollo del black metal atmosférico y la utilización en el género de influencias procedentes del post-rock. Defensores de los derechos de las poblaciones autóctonas y sus manifestaciones culturales, SKAGOS consiguieron un notable éxito creativo con su debut en larga duración, Ást (2009). Su última referencia, Anarchic (2013), hace honor a su título apartándose aún más de los estándares del género y los sitúa como una de las bandas de referencia del sonido cascadian black metal.

skagos01¿Qué es eso de cascadian black metal? Seguramente muchos lectores ya lo sabrán pero, para los que no, se trata de una de las últimas descripciones surgidas en el contexto del black metal americano y utilizada por los aficionados para referirse a una serie de bandas procedentes de la región de la Cordillera de las Cascadas que practican un estilo característico. Pese a que el uso de ese nombre es bastante informal, tal estilo puede ser descrito como una forma de black metal atmosférico con notables influencias del post-rock y también del shoegaze. Las primeras bandas que pueden ser vistas como referencia para esta forma de tocar son, cada una en su terreno, AGALLOCH y WOLVES IN THE THRONE ROOM. Son muchas las bandas de esta tendencia que suelen ser apreciadas por los aficionados de la comunidad RABM, pues es bastante frecuente encontrar en ellas preocupaciones naturalistas en la vena de WOLVES IN THE THRONE ROOM o los propios SKAGOS. La lista es larga: L’ACEPHALE, ALDA, FELL VOICES, etc. Las raíces de este sonido están en grupos apolíticos, por lo que es de suponer que la formación de la escena en la región y su estilo característico preceden a las preocupaciones filosóficas pertinentes.

WOLVES IN THE THRONE ROOM se ha convertido con el tiempo en una de las bandas más famosas no ya simplemente del estilo de las Cascadas, sino en general de todo el black metal estadounidense. Su segundo album, Two hunters (2007), se hizo muy popular y ha llegado a convertirse con el tiempo en una referencia esencial para las actuales bandas americanas del llamado blackgaze, esa mezcla de black metal y shoegaze desarrollada por los franceses AMESOEURS (y después ALCEST) que ha llegado a hacerse tan popular en Estados Unidos con la llegada de grupos tan conocidos y polémicos como DEAFHEAVEN. wolvesinthethroneroom01Los propios WOLVES IN THE THRONE ROOM rechazan ser vistos como una banda política, pero su mensaje ecologista ha sido abrazado al menos por una parte de la comunidad RABM. De nuevo llama la atención la identificación política de una causa como en este caso la conciencia medioambiental, que ha sido defendida tanto por la extrema izquierda como por círculos de extrema derecha.

Como puede verse, la aparición de bandas de black metal de izquierda cada vez es más visible. Ya sea por los esfuerzos de quienes buscan promover el RABM o por sentirse inspiradas por la presencia de referentes notables, son cada vez más los casos de músicos que hacen ver su trabajo, desde contextos además muy diferentes. La gran mayoría de los grupos de categoría en círculos RABM no tienen contacto entre sí, y de hecho la diversidad musical entre todas ellas indica la independencia con la que estos proyectos funcionan. En los últimos años incluso han aparecido proyectos como A CLOUD FOREST de Estados Unidos o GULAG de Brasil que han llevado el mensaje radical al escabroso terreno del black metal depresivo.

En fin, la lista de nombres podría ser interminable y mi intención no es hacer un índice de grupos RABM. Por este motivo, antes de entrar a plantear las cuestiones más importantes, quiero dar por terminado este pequeño recorrido con una banda americana que es, en mi opinión, panopticon01una de las más creativas, interesantes y recomendables de cuantas se mencionan en este artículo: PANOPTICON. Proyecto unipersonal de Austin Lunn, PANOPTICON es uno de los nombres más notorios del black metal americano de izquierda radical. Sus letras unen conceptos como el anarquismo, la naturaleza o la herencia del pasado de un modo mucho más sutil y avanzado que la mayoría de sus competidores. En cuanto a su contenido musical, su producción ha evolucionado paralelamente al sonido de las Cascadas, pero enriqueciéndose con influencias folk y abundantes sonoridades acústicas aderezadas con una destacada sensibilidad melódica y voces de gran calidad. PANOPTICON debutó con un album homónimo en 2008 y ha demostrado ser un proyecto bastante prolífico, contando hasta la fecha con cinco trabajos en este formato. Para este mismo año se espera su sexta referencia, que llevará por título Autumn eternal.

La conclusión más evidente que podemos extraer de este recorrido salta a la vista ante la variedad de formas musicales que cultivan las bandas izquierdistas: desde el black metal más clásico hasta el más melódico o ambiental pasando por fusiones con el crust punk o el folk, el black metal depresivo o el más experimental, el movimiento carece de definición estilística y se encuentra tan diversificado como el black metal en general sea cual sea su temática. Queda claro por tanto que el RABM no es un genero musical, como tampoco lo es el NSBM. Ambos descriptores hacen referencia únicamente al contenido lírico o iconológico de las bandas a las que afectan, y además no han surgido, en ninguno de los dos casos, aportaciones importantes para la evolución del black metal como género. Las bandas de black metal político se han centrado en desarrollar formas existentes o bien, como en el caso de algunas de las bandas canadienses comentadas, novedades interesantes pero que realmente no han tenido un seguimiento importante. Sí es cierto que algunos músicos como Euronymous o Varg Vikernes han manifestado sus creencias, y sin duda MAYHEM y BURZUM son indudablemente importantes para el black metal, como lo es BATHORY, pero en la producción musical de estos proyectos no se ha reflejado abiertamente la ideología de sus artífices.


Por otra parte, hemos señalado en varias ocasiones uno de los problemas que dificultan la consideración del RABM como una escena de identidad propia: el hecho de que la mayoría de los grupos no se identifiquen con esta etiqueta. blackkronstadt01Es comprensible si tenemos en cuenta que, como hemos visto, la aparición de posiciones de izquierda radical en el black metal precede al uso del término. Parece más bien que lo que hay tras la supuesta escena es un conjunto de aficionados que eligen referirse a algunas bandas utilizando este nombre. Así pues, parece que si bien no puede calificarse de reaccionaria la aparición de grupos de black metal de izquierdas (al menos en su mayoría) sí parece tener un carácter reaccionario el uso de la denominación RABM por parte de los aficionados, que es a su vez lo que causa tanta controversia sobre la supuesta escena.

La percepción pública del movimiento como escena con identidad propia se ve alterada, además, por la escasa prominencia mediática que hasta el momento ha tenido. Yo mismo, al documentarme para la confección de este artículo, he dado con algunas bandas de las que no había oído hablar jamás, y estoy seguro de que cualquier lector habrá encontrado más arriba al menos un grupo que le resulta totalmente desconocido. La cobertura mediática sobre estos grupos ha sido escasa en los mejores casos y nula en los peores. Como he dicho más arriba, la mayor parte de la información existente en internet sobre el movimiento RABM se localiza en algunos espacios gestionados por los propios aficionados, y es así además como se forma el movimiento.

Antes de preguntarnos por las causas de esta falta de exposición, esto nos lleva a una conclusión importante: el black metal no es una buena herramienta de propaganda política. Tanto si hablamos de difusión de ideas de extrema izquierda como de extrema derecha parece que el público se limita en gran parte a las mismas personas que crean esta música, retroalimentándose en “microescenas” endogámicas en las que los aficionados se ven primariamente atraídos por un grupo debido a su contenido político. Pero si un grupo comunista, anarquista o nazi sólo consigue llegar a un público comunista, anarquista o nazi, ¿no se estará limitando a predicar al converso? Naturalmente existen notables excepciones, pero un vistazo a cualquiera de los espacios de la red que comentábamos revela que la práctica general es la búsqueda por parte de oyentes que ya tienen su propia ideología de grupos que compartan esa ideología. profecium01Creo que es fácil entender este efecto como un fenómeno lógico e incluso previsible en una música que tradicionalmente se ha caracterizado por su hermetismo. A esto se suma la barrera del lenguaje, como comentábamos al hablar de PROFECIUM, que se ve acentuada por la particular forma de cantar y pronunciar que hay en el black metal. Tampoco parece que estas bandas gocen de una gran credibilidad (al menos públicamente) en círculos políticos activistas, cualesquiera que sean sus ideologías, aunque esto es bastante difícil de determinar y no quiero excederme en mis generalizaciones.

Más complejo resulta determinar el motivo de la escasa repercusión del black metal de izquierdas en el mundo del metal en general, especialmente si lo comparamos con el caso del NSBM. Como señaló muy acertadamente mi compañero Pablo Balbontín en su artículo, el black metal de extrema derecha es el “elefante en la habitación”. De un modo u otro su presencia se deja notar en el submundo del black metal, y no es raro que la mayor parte de los estudios sobre el tema le dediquen al menos unas breves palabras, ya sea para documentarlo o para desacreditarlo. ¿Por qué se ha escrito tanto sobre NSBM y tan poco sobre RABM? El primer motivo que salta a la vista es la ausencia en el contexto del black metal de izquierdas de casos polémicos o leyendas urbanas de esas que tanto poder tienen para atraer la atención del periodismo sensacionalista. El potencial sensacionalista del nazismo es sin duda mucho mayor. Recordemos una vez más el efecto Lords of chaos y su carácter modélico para los estudios posteriores. Si lo que muestran los medios es que el black metal es un terreno seguro para los músicos de derechas éstos se verán atraídos hacia esta forma de expresión, reforzando la escena y dándole más peso. Una vez más se trata de un caso de retroalimentación.

Creo que existe al menos otra causa para la extensión del NSBM en detrimento del RABM que merece la pena analizar. Citando a los autores de Lords of chaos, el black metal encontró su identidad en la oposición a “todo lo bueno o afirmador de vida”. Este es el único argumento que encuentro para explicar que una parte tan grande de público y crítica insista en la búsqueda y defensa de una supuesta “verdadera ideología del black metal” que nunca se ha llegado a explicar del todo bien en qué consiste, y que en todo caso no se sostiene si reparamos en la diversidad que el género ofrece. ¿Qué tienen en común tropos tan comunes en el black metal como el luciferismo, el laveyanismo, el nihilismo, el nazismo, el comunismo, el anarquismo, la depresión, el suicidio y tantísimas formas diferentes de paganismo? ¿Acaso la oposición a la moral cristiana? No creo que el aspecto religioso pueda reducirse tanto, sobre todo teniendo en cuenta que esta oposición dista mucho de ser patrimonio exclusivo del black metal. Resolver esta cuestión es difícil porque da lugar a numerosas contradicciones. Por poner un ejemplo, si uno se fija en el satanismo de Lavey encontrará un ateísmo sencillo, pero caracterizado por un discurso de fuerte énfasis en el individualismo que no desentona demasiado con el moderno capitalismo liberal y que desde luego se encuentra muy lejos tanto del nazismo como del comunismo o el anarquismo.

Lo que podemos concluir de esto es, pues, que el black metal simplemente se alimenta de ideas que carecen de popularidad o de aceptación social, es decir, aquellas que son consideradas “malas”. El atractivo que siempre ha tenido la visión de la maldad impune sobre gran parte de la juventud hace que el nacionalsocialismo resulte más fácilmente asimilable para el black metal que las posiciones de izquierdas, que pueden ser vistas como positivas, optimistas o incluso ingenuas. El comunismo no es visto ya como una amenaza real, y el anarquismo es considerado en el mejor de los casos como una utopía irrealizable. No es de extrañar por tanto, más si tenemos en cuenta el hermetismo al que hacíamos alusión más arriba, que los grupos de trayectoria dilatada eviten una identificación política demasiado evidente. Si ya en el contexto del NSBM se daba esta realidad, en el que nos ocupa se acentúa visiblemente. Especialmente notorio resulta este efecto en las bandas de mayor proyección y prestigio dentro del metal en general, que es, seguramente, un género mucho más conformista de lo que algunos querríamos. Es, además, relativamente sencillo escribir canciones de black metal que hablen sobre genocidio, sobre eliminar a los invasores o sobre supremacía de cualquier tipo, pero el asunto se vuelve complejo si lo que queremos es hablar de estructuras jerárquicas horizontales, distribución de medios de producción o asociación voluntaria. No debemos olvidar que en muchos casos es gente muy joven la que escribe estas canciones.

mayhem02Creo que este punto es absolutamente fundamental. En una de las muchas entrevistas incluidas, una vez más, en Lords of chaos, Varg Vikernes afirma que “el concepto sobre el que se fundamenta el mundillo del black metal es la voluntad de ser distinto a la masa” (traducción de Óscar Palmer Yáñez, 2013). ¿Acaso podía ser otra la motivación de jóvenes como Euronymous para abrazar el comunismo dictatorial y posteriormente acabar abandonándolo por su potencial “humanista”? ¿O del propio Vikernes para sentirse atraído hacia el nazismo por su imagen, por muchas vueltas que luego haya querido dar a sus improvisadas ideas con sus rocambolescas interpretaciones de la obra de Tolkien y sus OVNIs? Hablamos aquí de dos de las personas que más importancia tuvieron en la formación de la identidad extramusical del black metal y en la difusión de las ideas asociadas a él. Y al hacerlo hablamos de dos personas que desarrollaron estas ideas de un modo superficial e improvisado muy típico de la juventud y de la búsqueda de afirmación personal que a tantas personas afecta en determinadas edades. Ninguno de los dos llegó a desarrollar esas posiciones políticas desde una posición de adultos debidamente socializados, uno por su prematura muerte y el otro por su encarcelamiento. No olvido el hecho de que ellos nunca hicieron música abiertamente política, ni tampoco quiero decir con esto que no hayan aparecido durante toda la historia del black metal numerosas bandas de contenido político que hayan contado con fundamentos más serios y maduros. Únicamente estoy haciendo referencia a las motivaciones originarias de la política en el black metal.

Hasta este punto llega el atavismo desde la raíz punk del black metal, y elimina de un plumazo cualquier pretensión de ideología propia en el género: la conclusión de lo expuesto parece ser que el black metal no es más que la enésima vuelta de tuerca a la rebeldía juvenil del punk. Por muy en serio que el black metal quiera tomarse a sí mismo y por mucho que desarrolle su carácter intelectual, espiritual o político no parece poder eludir el hecho de que su propósito primario es el de ser único y diferente, declararlo al mundo y autoafirmarse en el proceso. La política es sólo una parte de dicho proceso, tan válida como cualquier otra y de demostrada eficacia.

¿Será posible que tras tantos años de debate sobre qué es o qué debería ser el black metal nos quede únicamente un principio tan infantil? Puede ser. No obstante, quizá la conclusión no es tan pesimista como parece. Lo que describimos en este caso como “infantil” bien puede ser descrito como “puro”: el ansia de diferenciación del black metal reside en un instinto básico universal de nuestra racionalidad y representa una sensación que todos hemos tenido alguna vez. El sentimiento de ser diferente a los demás y desear demostrarlo sin miedo, o simplemente la sensación de querer apartarnos de lo que nos rodea son pensamientos sencillos pero muy grandes. El black metal hace de la universalidad de estos pensamientos su razón de ser y celebra la diferencia reivindicando lo que se nos dice que “está mal”. La pluralidad de temas que coexisten en el género sólo indica las múltiples formas en las que esta ambición puede manifestarse. Mientras los seres humanos sigamos siendo humanos tendremos en nosotros ese carácter contradictorio que a la vez nos une y nos separa, y mientras el black metal siga siendo black metal servirá como forma de expresión de un sentimiento connatural a nuestra vida.

firmaantonioandrades

2 thoughts on “RABM

  1. Muchas gracias por tu comentario, MacPollo. Aunque en España hay muchas bandas políticas, las que practican black metal son muy escasas, y las de este tipo más aún. Si no te importa que tengan elementos de crust y demás, te recomiendo Parusía, Ancient emblem y HCCE Orwell.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS