PYLAR + WOMB – Sevilla – 03/02/2017

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No es la primera vez que hablamos de un concierto con las entradas agotadas en la web, en esta ciudad. Pero y sin querer menospreciar grandes noticias que deberían darse más en todos los puntos de España, hablábamos entonces de propuestas poco arriesgadas (musicalmente hablando), lo que no quita la calidad musical de las mismas. Lo raro es ver una sala casi llena, y permítanme la redundancia, con los raros de la clase. Ni PYLAR ni WOMB son grupos con un sonido que suela destinarse por aquí. Doom/Death… y a lo que quiera que suenen PYLAR, tan inconfundibles como siempre. Tal vez el éxito se debiese a la ubicación de la sala, cercana al centro de la ciudad, en lugar de un polígono, la buena promoción, la fecha, el propio trabajo duro de los grupos… Sea cual sea, fue una muy agradable sorpresa el que costase abrirse camino hasta las primeras fila de la sala.

Posiblemente hayan sido los conciertos con más niebla que haya visto jamás sobre el escenario, sirva de prueba hasta que punto estaba cuidada la recreación del ambiente adecuado para aquella noche, para trasladarnos a un ambiente melancólico y solitario en WOMB y desconcertante en PYLAR.

WOMB son una mezcla del doom/death más tradicional, del practicado por la triada legendaria británica compuesta por PARADISE LOST, MY DYING BRIDE y ANATHEMA, con esa sonoridad lúgubre, pero con pinceladas de melodía que le daban un feeling especial a cada uno de los temas, y el funeral doom más moderno, de MOURNING BELOVETH, que conserva el largo desarrollo de las canciones, alejándose ligeramente del sonido monolítico de los padres de dicha corriente.

Los sevillanos se mantuvieron en su papel: serios, hieráticos, sin apenas contacto contacto con el público, que fuesen los temas los que hablasen por sí solos. Todo sea por no romper la atmósfera de la noche. Y por supuesto un sonido aplastante, de estos que suponen un bofetón en la cara nada más acceder en el recinto. Como cuatro estatuas fúnebres, no necesitaron de riffs excesivamente complejos, ni de nerviosismo en el escenario para dejarnos convencidos de su propuesta. ¿Que tal vez todo era demasiado tópico para lo que se puede esperar para una agrupación del palo? Sí, para qué engañarnos, pero cuando está (muy) bien hecho, es lo de menos. Es más que evidente que estos chicos saben qué tipo de música quieren hacer y cómo. Muy perfeccionistas, sin duda.

El dato curioso del concierto es que todos los temas del repertorio, salvo uno (“Echoes of our scars”), pertenecían a su nueva obra, Devotion to the sea, que aún no ha salido, así que nos encontrábamos ante un repertorio casi exclusivo en su totalidad. Lo cual no deja de ser sorprendente, ya que apenas presentaron en su día Deception through your lies, y ya van por su segundo opus completo. Indicativo de que los locales tienen ahora mismo la creatividad y las ganas de trabajar por las nubes. El único pero que puedo argumentar es que no hayamos podido verlos más sobre un escenario. Parece mentira que sean de aquí…

SETLIST

-“A lying past”

-“Devotion to the sea”

-“Seven strides into despair”

-“Nothingness”

-“Time to scorn”

-“Echoes of our scars”

-“Retreat from myself”

Cuando te enfrentas a un grupo como PYLAR, obviando que va a ser un concierto raro de cojones, hablando mal y pronto, o una versión muy retorcida de lo que supone ir a misa. Un ritual que varia completamente dependiendo del disco que saque el grupo. Al igual que el sonido en estudio siempre da un giro de 180º, con el directo pasa exactamente lo mismo, los miembros aumentan y los ropajes y la escenografía mutan al 100%. En este caso presentaban Pyedra, un homenaje al elemento geológico y su implicación en los rituales funerarios arcanos.

Como era de esperar, prácticamente todo el repertorio se centró en su nueva obra, con “Menga”, “Megalitos” y “Meteoros”, con la ausencia de “Menhir” en beneficio de un corte nuevo que aún no tiene título (se ve que la cosa esa noche iba de estrenos) y que irá en el próximo trabajo del grupo. Por lo que pude captar aquella noche, parece que irá por los tiros de Poderoso se alza en my, con esos susurros de LenguaDeCarpa que provocan inquietud y pavor (muy en su línea). Téngase en cuenta que probablemente y conociendo al grupo, se que erraré totalmente en mi predicción sónica.

Lo más meritorio de PYLAR es cómo encuentran un balance entre el respetar la esencia de la obra de estudio, en hacer que todo suene tal cual, incluso los instrumentos de viento, que suelen ser bastante subyugados en la mezcla del directo por los instrumentos de percusión y eléctricos, con hacer una experiencia más amena y fluida. Los discos del grupo no son de fácil escucha, incluso quién escribe ahora mismo y ha reseñado varios, tiene que armarse de valor si su cerebro no está en la disposición correcta, Pero en directo es otra historia, recrean diversas atmósferas, que van cambiando poco a poco, de manera casi imperceptible. Con lo que, lo que puede parecer un concierto pesado si tan sólo nos atenemos a los discos, se convierte en un ritual que pasa volando. Muchos de los asistentes decían que son mucho más entretenidos sobre la pista, algo que es completamente cierto.

Mientras ellos hacen su especie de teatro, como figuras misteriosas y anónimas, totalmente absorbidas por los personajes que representan, son respetados en completo silencio por la audiencia, uno no puede sino quedarse embobado viendo cómo desarrollan los temas, cómo nos llevan por donde quieren.

Por muy rancio y tópico que suene, a PYLAR hay que verlos en directo antes de morir, probablemente no presencies una ceremonia así en tu vida.

SETLIST 

-“Menga”

-“Megalitos”

-“Tema nuevo sin título”

-“Meteoros”

Afortunados aquellos que se acercaron aquel viernes a la Sala X, porque asistieron a algo realmente diferente y genuino. A veces basta con echar un vistazo a lo que tenemos más cerca, no hay que buscar lugares exóticos para hallar una propuesta que te rompa los esquemas.

firmabalbo

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