PIMEÄ METSÄ – No blood, no glory, 2016

Enlaces: Facebook BandCamp

Con PIMEÄ METSÄ uno podría no investigar su origen y pensar que vienen de los países nórdicos sin ningún tipo de problema. Folk metal con mucha melodía y movimiento, además de los típicos pasajes con teclados, acordeón y demás instrumentos tradicionales. Pero no sólo eso, es que la producción y la forma tan compacta de componer hace que pensemos que este proyecto viene de fuera de nuestras fronteras. ¿Pero por qué?, supongo que por lo de siempre, por ese complejo de inferioridad que se suele tener de puertas para dentro. Pues flaco favor le hacemos a No blood, no glory, segundo trabajo de este grupo madrileño y un fantástico ejemplo de lo que es hacer folk metal.

Las influencias son claras: ENSIFERUM, FINNTROLL… obviamente PIMEÄ METSÄ no lo ocultan, es el objetivo de la banda desde que nació hace ya una década. También aparece en la mente algo del death metal melódico  a lo CHILDREN OF BODOM sobre todo por ciertos teclados. Y luego tenemos a Ángel Flores, que además de diversos instrumentos folk, tiene una voz muy versátil que canta semirasgado, gutural, agresivo… en todo tipo de registros y siempre con muy buenos resultados. De hecho a veces pensaba que había más cantantes en el grupo y no era así.

Este disco viene lanzado con una campaña previa de crowdfunding exitosa para el grupo y el resultado se nota en el sonido obtenido y el propio esfuerzo de la banda por ofrecer su mejor cara. Lo que no me gusta tanto es la portada debo confesarlo, pero por lo demás me parece un disco sobresaliente. El sonido es contundente, sin por ello perder melodía y matices. Las guitarras son muy variadas tanto en los riffs, como en los solos y pasajes más hímnicos. Los teclados y detalles varios de Miguel Morón aportan aún más colorismo a los temas. Finalmente rítmicamente es un trabajo muy excitante, con constantes cambios de patrón que te llevan en volandas en cada tema.

Cortes como “Thunder god”, que con razón es el escaparate del trabajo en forma de video, el sinfonismo de “Einherjer” o el sonido más pesado de “Grendel (Beowulf’s chant I)”, son ejemplos de tres tipos de temas diferentes entre sí pero que ofrecen una buena imagen de lo que es PIMEÄ METSÄ. Composiciones muy dinámicas, sobre todo debido a las variadas melodías y a los múltiples registros de Ángel, donde todo suena conocido y cercano, pero al mismo tiempo no es un disco más. De hecho lo que me da rabia de este tipo de grupos es que tengamos que hacer siempre la introducción con la que he empezado esta reseña.

No blood, no glory es un trabajo muy completo y cuidado de folk metal. No hay que pensar más, ni asombrarse porque PIMEÄ METSÄ sean de Madrid ni lamentarse porque si fueran nórdicos los ficharía Century Media o Spinefarm. La calidad se demuestra haciendo buenos trabajos y éste lo es.

COMENTARIOS