Palacio Metal Fest III – Los Palacios y Villafranca – 11/03/2017

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Tres ediciones del Palacio Metal Fest, que cual equipo humilde, lo que busca es afianzarse en la categoría antes de luchar por objetivos mayores. Si el año pasado el protagonismo recayó sobre AVULSED y GAMA BOMB como cabezas de cartel, en esta nueva edición el peso más destacado era EVILE, apoyado por un buen número de grupos nacionales: ANAL HARD, NECROPHILIAC, LIZZIES, TRALLERY, HITTEN y MAUSER. Una propuesta más arriesgada por el simple hecho de que el comodín de “grupo-nacional-que-llena-vaya-donde-vaya” ya había sido empleado. Con lo que podía salirte el tiro por la culata (y ya sabemos lo chovinistas que somos a veces en este país para según qué cosas y ámbitos). Y aunque no manejo cifras de público, me aventuraría a decir que esta edición fue incluso ligeramente superior a su predecesora. Influyeron para esto varios factores: el buen tiempo, un cartel variado que cubría bastantes palos de música dura, o incluso la localización. Como ya mencioné el año pasado, aunque hablamos de un pueblo a unos 30kms de la capital de provincia. Llama y mucho que el recinto esté en un parque, así que, quién no quiera ver a determinado grupo, tiene un apetecible ambiente para quedarse rondando. Un día de picnic con música de fondo.

Lo malo, de nuevo, sigue siendo el sonido, de una edición a otra es algo que no ha podido ser subsanado todavía, y es una lástima, porque es el lastre que le queda para dar un salto de calidad.

Cuando uno escribe una crónica, uno de los tópicos que suelen caer es que con el primer grupo la gente estaba fría, distante… Que por muy usado que esté, no deja de ser cierto. Sin embargo con MAUSER no fue así, quizás porque en Sevilla ya tienen una base de fans asentada, porque su thrash, sin ser nada novedoso, conecta con mucha gente, pero el caso es que ya desde las cinco de la tarde la carpa estaba bastante llena y sin demasiadas “calvas” en la parte delantera del escenario. En lo personal no soy un gran seguidor de MAUSER, nunca me han llamado la atención y eso que los he visto más veces de las que puedo recordar. Pero debo reconocer el entusiasmo que ponen en todo lo que hacen, cómo meten un tema tras otro sin descanso (incluso cuando un baffle desprende olor a quemado en el escenario), cómo desprenden energía tratando de ganar adeptos. A nivel técnico tampoco tengo que reprocharles absolutamente nada, todos calcaron sus partes con respecto a su homónimos de estudio. Hubo tiempo incluso para versionar “Walk” con Bárbara de INFESTUS, para acabar de encender al público. ¿Que es muy típica? Sí, pero si algo no está roto, no lo arregles…

SETLIST:

-“La locura”

-“Recolectando dolor”

-“Fe ciega”

-“Colgar al ladrón”

-“La vieja negra”

-“Plagas”

-“Walk” (PANTERA)

-“Despojo”

-“Todos a la calle”

¿Cómo defino la actuación de HITTEN? Vaya por delante que nunca he sido gran fan del heavy metal tradicional o la NWOBHM, me gustan los clásicos, como a muchos de nosotros. Pero no es un estilo en el que haya indagado demasiado, nunca me ha llamado demasiado la atención, aunque, por supuesto, merece todos mis respetos.

Tuve la ocasión de verlos en Sevilla el pasado noviembre junto con LEATHER HEART, al que acudí con más curiosidad musical que otra cosa, nunca había estado en un concierto de estas características. Hablando mal y pronto, se me cayeron los cojones al suelo tras oírlos. Podéis haceros una idea de las ganas que tenía de verlos en directo y volver a recoger la mandíbula del suelo… cosa que sucedió, por supuesto. Si bien calificarlos de clásicos no sería hacerles justicia, pues tienen un filtro moderno en el que caben cosas más “speedicas”, estéticamente parece que vienen directos desde los 80. ¿Recalco esto como algo malo? Todo lo contrario, todos y absolutamente todos los gestos que podíamos ver en los grupos de aquella época, los reproducen con una exactitud que asombra: los duelos de guitarras, tocar en el suelo… Y encima con una habilidad técnica que es apabullante. No me puedo quedar con ni uno solo de ellos, porque todos pueden hacer (y en el caso de Aitor, cantar) lo que les dé la gana.

No es que sean buenos, es que tienen la actitud necesaria para creérselo, y eso se transmite al público.

Y aunque odie usar tópicos, debo hacerlo. Tras adquirir una copia de State of shock (su segundo álbum) me supo a muy poco, porque no es que mejoren su nivel en directo, es que lo destrozan y lo suben por las nubes. Ya sea “Victim of the night”, “State of shock”, “Can’t bring me down”… o la versión de “Iron Maiden” que clavaron nota a nota y que directamente reventó la carpa, todo suena demencial. No son una promesa, son una auténtica hostia a la cara. Y no son de Nueva York, ni Birmingham, ni Los Ángeles, son de Murcia, y podemos sentirnos orgullosos de que de este país salgan cosas así.

SETLIST

-“State of shock”

-“Don’t be late”

-“Victim of the night”

-“Can’t bring me down”

-“Lady killer / Endless race”

-“Liar”

-“Eternal force”

-“Looking for action”

-“Iron Maiden” (IRON MAIDEN)

-“Running over fire”

Llegaba el turno de TRALLERY, los “raros” de la noche. Explicaré mis palabras. Es de sobra conocida la rica escena que tenemos en España: BLAST OFF, LETHAL VICE, CRISIX… Pero, y sin despreciar a ninguna banda de dicha escena, ninguna se sale demasiado de los límites del género. Cada una puede darle su toque, claro está, pero no hay nada demasiado transgresor (quizás AGGRESSION por su tecnicismo y los ya desaparecidos VIVID REMORSE). Y TRALLERY, hasta su Catalepsy podían meterse en esta categoría. Pero Spiritless ha roto moldes y muestra a un grupo con un matiz mucho más experimental. Decía mi amigo Gabri Lozano, creador de Thrash en toda la boca y Metal Today, que veía similitudes con WATCHTOWER, y no seré yo quién le quite la razón.

¿Cómo se traslada esto al directo? Con una mezcla de incredulidad y asombro. Incredulidad porque no te crees que sean capaces de tener el valor de plantar esa propuesta tan suya en directo, y asombro por la calidad técnica que tienen. Como bajista (muy) novel admiro especialmente el trabajo de Humberto, con esos riffs tan intrincados, el dominio que tiene con muchísimas técnicas y encima sea capaz de cantar al mismo tiempo. Huelga decir que el talento de Biel a las 6 cuerdas y Sebas en el kit de batería, es igual de sobresaliente.

Es, cuanto menos curioso, oír cortes como “Spiritless” o “Evil pride” que no son todo velocidad pura, con secciones más intrincadas y que aun así, sepan mantener su intensidad. Canciones que a priori, por su naturaleza, no puedan parecer las más indicadas para un festival, porque no entran a la primera, son relativamente más difíciles de digerir, y aún así consiguen que el público los aclame. Y si alguien se lo pregunta, sí, Humberto también clava las voces limpias.

Lógicamente también tiran de temas más veteranos, como “Collateral damage”, “Catalepsy” o la efectivista versión de “Creeping death”, que sí que son más carne de festival por su identidad más directa. Puedo repetir lo mismo que HITTEN: No son una promesa, son una realidad.

SETLIST

-“Spiritless”

-“Abominate”

-“Evil pride”

-“White shadow”

-“Scavenger crow”

-“Unknown confusion”

-“The attraction remains”

-“Hunt to kill”

-“Collateral damage”

-“Creeping death” (METALLICA)

-“Catalepsy”

Me encuentro ahora en el punto más difícil de la crónica, no voy a engañar a nadie, no me gustan LIZZIES. No porque sean malas, ni mucho menos, simplemente no me convence su heavy/hard rock y lo respeto 100%. Para entonces la carpa estaba ya a reventar de gente dispuesta a saltar y gritar (y tenían muchos más seguidores de lo que pensaba, sinceramente) y es comprensible, si TRALLERY eran los raros, ellas eran la nota festiva… Y es que realmente consiguieron crear una juerga. Al igual que he reconocido que no son santo de mi devoción, también he de quitarme el sombrero ante la habilidad de frontwoman de Elena. Cómo se hace la dueña del escenario y se gana al público, que le sigue el juego en todo momento.

También he destacar la fidelidad a su sonido de estudio. Parece una perogrullada, pero es que hasta lo “simple” hay que saber plasmarlo, el mantener ese tono callejero y sucio. Una pena que durante su actuación se viera ligeramente empañada por los típicos gilipollas borrachos que cerca estuvieron de causar problemas (algo de lo cual no tiene la culpa, lógicamente, ni el festival ni la propia banda). Aún con todo se mantuvieron impasibles y como si no pasase nada. Un gran ejercicio de profesionalidad por parte del grupo. Y que, aunque reitero que lejos están de ser mi banda favorita, se reconocer cuando se trabajan el directo y son capaces meterse en el bolsillo a la audiencia mediante un jolgorio absoluto. A poco que te guste el estilo, vas a disfrutar con LIZZIES.

SETLIST

-“666 miles”

-“Phoenix”

-“Sacrifice”

-“Mirror maze”

-“Night in Tokyo”

-“End of time”

-“8 ball”

-“Russian Roulette”

-“One night woman”

-“Kick out the jams” (MC5)

-“Rosa María”

-“Viper”

-“Speed on the road”

Hacía referencia al comienzo de la crónica al mal sonido del recinto ferial, con lo que habréis supuesto que a pesar de la muy buena organización y el buen hacer de los músicos, este aspecto seguía siendo bastante mejorable. Lo traigo a colación porque NECROPHILIAC incluso pagaron al técnico de luces para obtener la ambientación deseada necesaria para su death metal fangoso, ese que han vuelto a defender tras su resurrección el pasado diciembre junto con AVULSED. A nivel técnico y ambiental, superaron a aquel concierto, pero a nivel de sonido no fue así. Fue una auténtica pena, porque podían haber dado una lección impecable de death metal de la vieja escuela, al estilo de MORGOTH y OBITUARY, y es curioso porque a pesar de haber estado más de dos décadas inactivos, muy pocos grupos en España han seguido ese camino concreto dentro del death metal que ellos inauguraron aquí. Sí que ha habido cosas pasadas de rosca en cuanto a oscuridad se refiere, como ALTARAGE o TEITANBLOOD (y ya nos referimos a grupos que no es que sean densos, es que viven en lo profundo de la caverna) pero seguimos hablan de una minoría.

Ya no tenían la presión de estar teloneando a AVULSED y eso se notó bastante, con una actitud mucho más relajada y defendiendo a la perfección aquel sonido desarrollado en Chapoula – Citadel of Mirrors. Fue una sensación agridulce, pues por un lado nos trasladaron a un ambiente frío y siniestro, pero por otro lado, la calidad sónica nos impidió disfrutar de estos cortes que sabemos que habrían sido tan criminales como aquella noche en la Sala X. Disfrutábamos, pero estábamos capados. Algo así como cuando existía Canal + y los viernes por la noche estaba codificado, sabías que había una teta en la tele, pero no podías verla bien (aunque seguro que para más de uno no fue obstáculo para sus deseos onanistas).

Lógicamente, aunque está muy bien oír canciones hasta de sus demos, siempre te queda la curiosidad de saber si sacarán más material en vivo, pero por lo pronto podemos conformarnos con “A grim sleep”, una composición inédita y que sí, continúa la senda oscura creada hace años.

SETLIST

-“Gorefruit treasure”

-“Childcorpse maformations”

-“Necrotic narcosis”

-“A grim sleep”

-“Depressed in crimson climax”

-“Glutting the guts”

-“A fragment from chapoula”

-“Astral corpse”

-“Demonchrist”

-“Image control in biosphere of unreal”

Con el paso de los años, al ver las cosas con perspectiva, realmente te das cuenta de qué o quiénes importan. Es aplicable a todos los aspectos de la vida, inclusive la música, inclusive a EVILE. Pueden parecer una banda de thrash metal más, pero no es así, y no por razones musicales, sino por motivos de tiempo y lugar.

Pongámonos en situación. En el Reino Unido, el thrash nunca triunfó ni durante la época dorada, un invento demasiado americano que no cuajó en una época en la que el hardcore punk derivaba a una versión más rápida y salvaje llamada grindcore y otros tantos como BENEDICTION o BOLT THROWER pasaban de lo que se cocía en San Francisco o  Alemania para optar por el death metal. Sí, había grupos que hoy día son de culto, como XENTRIX u ONSLAUGHT (que comenzaron en el punk, todo sea dicho), pero ni por asomo lograron llamar la atención de demasiada gente, en comparación con otros músicos del estilo y que provenían de la otra parte del charco. Por eso realmente siempre se ha tenido la errónea idea de que en Gran Bretaña no se hacía thrash metal. Hasta que en 2007 EVILE, con Enter the grave y en especial con su single “Thrasher” logró que el mundo fijase los ojos en aquellas islas en lo referente a este género.

Mucho ha llovido desde entonces y el grupo ya tiene cuatro discos y se encuentra preparando con el quinto, con una trayectoria estable y sobreviviendo al trágico fallecimiento de su bajista Mike Alexander en 2009. Tal vez no vayan a revolucionar el mundo del metal, ¿pero a quién le importa cuando demuestran ser una máquina imparable sobre un escenario?

Al no ser un concierto de promoción de una obra concreta, el repertorio fue más un “best of…” que otra cosa, con representación de sus cuatro etapas. Desde el que se ha convertido su himno, “Thrasher”, usado para cerrar su actuación, hasta cortes de su última obra, como “Words of the dead“. Medios tiempos como “Head of the demon” e incluso hubo tiempo para una balada, “Tomb”, precisamente la última que han compuesto. Detalles como esos son los que hacen valorar a un grupo. El valor de hacer canciones de ese tipo y más aún de presentarlas en un festival, que no es precisamente un ambiente intimista, como una sala. Irónicamente fue el momento más calmado de toda la jornada y de los mejores. Buen recordatorio de que no todo es tralla en esta vida.

Lógicamente y al ser la banda puntera, fueron los que mejor sonaron. Se notan las tablas y la experiencia para sacar todos los temas y las transiciones entre estos de manera impoluta.

SETLIST

-“Infected nation”

-“Words of the death”

-“Skull”

-“Eternal empire”

-“Five serpent’s teeth”

-“Metamorphosis”

-“Head of the demon”

-“In Dreams of terror”

-“Tomb”

-“Enter the grave”

-“Outsider”

-“Cult”

-“Underworld”

-“Thrasher”

Final de fiesta, y nunca mejor dicho, con ANAL HARD. Hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto en un concierto, y no de ellos, sino con ellos. Para quién no los conozca, creo que el nombre es bastante ilustrativo. Hardcore al estilo neoyorkino, muy duro y agresivo, pero con letras capaces de sacarte una carcajada. Ahora, son una auténtica hostia sonora, puede que las letras sean de coña pero su propuesta no es ninguna broma. En Los Palacios fueron como una apisonadora y las hostias volaron. Imaginad cómo empezaron, con una parodia ultra ofensiva y violenta del “Bienvenidos” de Miguel Ríos. Con diálogos tan delirantes como el de su guitarrista, un auténtico showman: “Esta canción va sobre cuando os vais a la montaña hasta arriba de tripis, Jornadas psicotrópicas“, que acabó tirando la guitarra por el escenario o pegando el mejor discurso que he oído sobre qué es hardcore. “Si sabéis nuestras canciones os subís aquí, cogéis el micro, la guitarra, este escenario es vuestro, esto es el hardcore”.

No recuerdo el tiempo exacto que tocaron, pero consiguieron que ni a las dos de la mañana el ánimo de la gente decayese. Se pasaron por el forro de los huevos aquella regla no escrita de que los que cierran el festival se comen a los acabados. Una lección de cómo se debe de hacer hardcore, y lo más importante: Un recordatorio de que en estos mundillos nos lo tomamos todo demasiado en serio, también hay un espacio para reirnos de nosotros mismos sin perder un ápice de violencia y querer abrirle la cabeza al prójimo.

Quien menosprecie a estos chicos por su temática humorística está gravemente equivocado, son una de las mejores bandas de hardcore nacionales, así de simple. Y se notó en Los Palacios, un ejercicio de brutalidad absoluto.

SETLIST

-“Bienvenidos” (¿Miguel Ríos?)

-“The pary in da playa”

-“BCN ’92”

-“Sátiva”

-“El lechero de Hellf Street”

-“Chibirikoki”

-“Defekación postmortem”

-“Ramonet”

-“Lujo”

-“Jornadas psicotrópicas”

-“Elétrico”

-“Placer oculto”

-“Licking ass club”

-“Fua”

-“Sin identidad”

-“96º”

-“3º – 4ª”

-“Coños radioactivos”

-“Dentro / Fuera”

-“Animales”

Así, alrededor de las tres de la mañana dio por finalizada la edición 2017 del Palacio Metal Fest. ¿Mejor edición que la de 2016? Sin duda. Aún quedan problemas que solventar, como el ya mencionado sonido, pero queda claro que esta idea no se ha quedado en un simple intento, algo puntual, para nada. Una buena organización ha permitido que en un sitio donde nadie se lo habría imaginado, se sitúe un festival que poco a poco va consolidándose, quién sabe si aspirando a cosas más grandes…

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