NARWHALE – Narwhale, 2017

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Hay bandas difíciles de definir. Se les intuyen referencias, formas de hacer las cosas y lo que pretenden transmitir, pero luego en el camino es difícil describir lo que están haciendo. Eso me ha pasado con los asturianos NARWHALE cuya música es bastante “progresiva”, pero no al uso y que beben de ciertos sonidos actuales en boga pero no sólo, y que llenan su música de influencias ajenas (cercanas al metal extremo) que descolocan. El resultado es una demo de tres temas a cada cual más desconcertante en formas y contenido y que aunque en mi opinión tienen cosas que pulir, sorprende por su propia propuesta, inquietante precisamente por su indefinición.

Si te das un paseo por el Facebook del grupo te pondrán como influencias MASTODON, BARONESS, ANCIIENTS e IHSAHN y la verdad es que tienen cosas de los cuatro, sobre todo en mi opinión de los primeros (por la densidad rítmica y los cambios estructurales, aunque en NARWHALE no hay excesos como en los primeros discos de MASTODON), y los terceros (por la combinación de elementos progresivos y otros propios de la música extrema, algo que ANCIIENTS y los australianos ya extintos ALCHEMIST hacían muy bien). De BARONESS se pueden obtener también las influencias que ellos mismos tenían de MASTODON al principio y de IHSAHN quizás el riesgo armónico y de elementos ajenos que a veces tiene. No obstante NARWHALE no suena a ninguno de estos grupos plenamente.

Si tuviese que destacar algo de NARWHALE sería la complejidad rítmica y los juegos de efectos y solos en las guitarras. Empezando por lo primero tenemos a dos protagonistas: Victor Puente que proviene de FUNERALL, de los que también he hablado en Subterraneo no hace mucho y Javi Fernández, bajista y también cantante (faceta de la que hablaré más adelante). Entre ambos tejen momentos densos de doble bombo y líneas de bajo bombeantes, pero también líneas interesantes de cambios, sobre todo Javi que sigue un pulso muy independiente y con voz propia. Esto hace que los temas tengan al mismo tiempo fuerza cuando deben de tenerla, pero también detallismo y sutileza, siguiendo la pauta marcada por el otro elemento protagonista: las guitarras.

Este segundo elemento destacable tiene como culpables a Ángel M.H. y Diego Aparicio, que apoyan rítmicamente la fuerza en los momentos densos antes citados, pero no paran quietos en solos y cambios armónicos, gracias a una constelación de efectos y sonidos que hacen del trabajo guitarrero de NARWHALE una aventura muy destacable. Además el sonido es benévolo con ellos, capta bien tanto las distorsiones, como los pasajes limpios y las armonías “extrañas” dicho en términos metálicos.

Y ahora viene el momento “pero”: empezando por el final, a la vez que la producción trata bien a las guitarras y el bajo, creo que no hace lo mismo con la batería que suena muy artificial y sobre todo a la voz de Javi. Ya aquí viene también el otro “pero”: creo que no sólo es la producción lo que genera que no me termine de entrar la voz de Javi, pienso que su paleta de registros es arriesgada y no siempre consigue el objetivo con igual brillo. Particularmente la voz rasgada me parece mejorable y los pasajes semi-hablados suenan un poco fuera de tono, en este segundo caso creo que también porque la mezcla le da un volumen un poco más alto del debido con lo que resalta demasiado.

En cualquier caso los tres temas aquí contenidos son un buen ejemplo de riesgo y personalidad musical y eso es algo que me gusta mucho. Además son muy diferentes. “Primeval rites” es un tema corto y directo, sólo tres minutos que dicen mucho. “Sargasso sea” es muy MASTODON en su inicio y es un paso más en cuanto a riesgo estructural a su predecesor. Y por supuesto “Glaucus” es el mejor escaparate para NARWHALE, ocho minutos que contienen todo lo que he descrito del grupo y que son la mejor forma de saber qué ofrecen.

Puliendo el sonido y los detalles mencionados, NARWHALE pasa a formar parte de los grupos interesantes a seguir la pista. Sigue siendo un gustazo encontrar de vez en cuando bandas a las que es difícil encontrar paralelismos claros y los asturianos son un ejemplo de ello. A seguir adelante.

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