HELL’S FIRE + UNDERGROUND KOMBUSTIBLE – Madrid – 22/04/2017

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La presentación de un nuevo disco para una banda en directo suele ser un evento de celebración. El peligro es que como se suele dar prioridad precisamente a lo más reciente, alguno no vaya pensando en que no va a saber ni lo que se está escuchando. Sin embargo no fue el caso de los madrileños HELL’S FIRE. Con un Rest in riffs calentito y que es un punto de inflexión para la banda en sonido y estilo, diluyendo esas influencias claras a PANTERA y DOWN que tenían antaño en favor de una mayor carga rockera en un sentido añejo, la céntrica sala Siroco de Madrid presentó una entrada muy nutrida. Y es que cuando tienes buen material detrás, da igual que lo hayas sacado a la luz unas semanas antes, la gente responde.

UNDERGROUND KOMBUSTIBLE

La presentación de Rest in riffs de HELL’S FIRE no iba a ser en solitario. Para la ocasión, se volvían a subir a un escenario madrileño los canarios UNDERGROUND KOMBUSTIBLE un mes después de la última vez y la verdad que la decisión fue más que acertada. Con una maqueta y un disco a sus espaldas, Cuaderno de bitácora, el grupo bebe de influencias similares a los madrileños, pero con un aire más accesible y letras en castellano que hacen que me venga a la mente los argentinos A.N.I.M.A.L. Así que la noche estaba completa y bien escogida para que ya un centenar de almas se plantaran delante del cuarteto con el carismático Tono delante del micro, dispuestos a empezar a hacer mover los cuellos de la gente.

Optaron por tocar más o menos lo mismo que en su última visita a Madrid, con un par de cambios, uno de los cuales fue, precisamente, la apertura del concierto, que empezó con un poco de retraso a las 21.30, entre samplers de la película “El sargento de hierro”. El tema de apertura escogido, de su trabajo previo + Fuerte, + Duro, fue “Rudo”, corte más directo e ideal para abrir. Como fondo un telón con el símbolo del grupo y el patrocinio de Canarias Crea, inestimable supongo para volar tantos kilómetros a la Península. El resto lo hacía una música llena de potencia y buenas melodías vocales, acompañado con un sonido alto pero bien ecualizado, aunque al principio tuvieron algún que otro problema con los micrófonos de la batería.

Tono fue el más activo de todos, aunque tanto Eduardo como Pedro, todos ellos metidos en sus gorras thrasher, también estuvieron impecables en el sentido de dar espectáculo y aumentar la carga visual del grupo con sus coros. Tono presentó tema por tema, dando cada vez las gracias por la asistencia y el público respondía muy bien a lo que escuchaba. Siguiendo con el anterior trabajo, tocaron “Saca tu machete”, para ya presentar “Cuaderno de bitácora”, ese que según Tono todos tenemos y “Manduka”.

La parte final del concierto tenía reservados más cortes, aunque parecía que “Zape”, expresión para designar el gesto de “quita de aquí…” iba a ser el punto final. No fue así, y es que lo normal era tocar “Vendetta”, ese tema sobre la mafia que es tan pegadizo y del que han hecho un videoclip muy trabajado y al final, las coreables “Bron Cabrón” y “Churupo del diablo”. Los 50 minutos que estuvieron en escena fueron muy disfrutables la verdad. Lástima que su lugar de residencia esté alejado de la Península, pero seguro que seguirán dando qué hablar.

HELL’S FIRE

El retraso no se iba a recuperar, pero tampoco importaba irse un poco más allá de las doce de la noche dado el buen ambiente que reinaba en Siroco. No se llegó a completar aforo pero poco le faltaría y los propios miembros de HELL’S FIRE estaban sorprendidos de que hubiese tanta gente. Ellos pensaban que iban a estar delante de quince personas y la cifra se multiplicó por diez. No me extraña, porque si ya en el pasado el grupo madrileño tenía fama de dar buenos directos, lo vivido esta noche fue de órdago. Todos enchufadísimos y sobre todo su cantante Big Mario (ahora ya no tan “big” en tamaño físico) que es un auténtico crack en escena.

Tras cambiar el set de batería y superponer sobre los telones de UNDERGROUND KOMBUSTIBLE los suyos propios, la intro de Rest in riffs empezó a sonar a las 22:45 y el movimiento de cuello empezó a aparecer en nuestras cabezas cuando los riffs de “Call of the swamp”, apertura instrumental del disco, empezó a interpretarse por David (que no paró de mover su cuello ni un momento), Mario Sánchez (impecable en sus solos y protagonista de algunas bromas curiosas con Big Mario), el más risueño en la sombra Jaime y como un tanque sin frenos Oscar (alias Pi). Todos dieron lo mejor de sí mismos y eso se nota en el público y en ellos mismos.

El momento de salir Big Mario fue con “The hearse” y una cosa fue evidente: el sonido no sólo seguía siendo bueno sino mejor en volumen y claridad. La otra cosa es que, como era de esperar, la noche iba a ser una escucha casi íntegra en directo de Rest in riffs con sólo tres concesiones al pasado. Antes precisamente de la primera de ellas, caería otro de los temas más destacables del último, “The whorehouse”, que el bueno de Big Mario nos tradujo por si alguien se perdía… se abría así como él mismo dijo uno de los tres temas recurrentes en sus letras: putas, drogas y cagarse en dios…

Precisamente el último de estos tópicos estaba representado con el guiño panteril al debut de HELL’S FIRE que vino con “Arms of god”. Esto aumentó la temperatura de la sala, ya de por sí alta pese al aire acondicionado… y renovó la confianza que el público tenía en el grupo y que Big Mario nos recordó con “Trust” y “Muddy Bottom” en donde se acordó de Daniel Aragonés, autor en el que Mario obtiene cierta inspiración para escribir sus letras según contó. El otro recuerdo, esta vez al bueno de Jim Morrison vino con la gloriosa versión de THE DOORS de “Roundhouse blues”, que adaptada al estilo de HELL’S FIRE es un temazo.

Volvíamos al pasado, al segundo trabajo de los madrileños. Primero con “Cletus” en donde hicieron corear a todo el mundo aquello del fuck… (expresión bastante usada por Big Mario a lo largo de todo el “fucking” concierto también en castellano al responder a todo comentario de colegueo del público con un “que te jodan a ti también…”). Después de la tempestad vino un poco la calma con el pegadizo, también del anterior trabajo, “On the road” que dedicaron a UNDERGROUND KOMBUSTIBLE y todas las bandas con las que han compartido carretera y ya hasta el final el grupo no se salió de Rest in riffs.

El nuevo bloque comenzó con “No shelter” que introdujeron amagando con un tema de RED HOT CHILI PEPPERS, obviamente de broma. Siguieron con “Same old story” y sobre todo el extenso “The mirror” que es un temazo. La vuelta al tema de las drogas vino con “Never too high” en donde Big Mario no dejó de simular que se estaba liando un canuto con su micro, para ya ir acabando con el tema más Thrash de todos los del nuevo disco, “Nighstalker” que Big Mario dedicó a un amigo fallecido.

El final, ya siendo las 12 de la noche y por lo tanto la hora de las brujas, lo puso este tema, “March of the witch” que acabaron con un pequeño extracto de la habitual versión en ellos “Bury me in smoke” de DOWN tras más de 75 minutos de concierto y pidiendo a la gente que no se fuera para inmortalizar el último momento del concierto entre todos. Desde luego si alguien tenía alguna duda, la noche del 22 de abril HELL’S FIRE la despejó. ¡Hoy por hoy uno de los grupos más interesantes que tenemos por aquí!

Fotografía por Carlos de la Puente.

 

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